Seis testimonios anticipados han sido claves en la investigación de los autores intelectuales del crimen de Fernando Villavicencio, caso que fue nombrado por la Fiscalía General como Magnicidio FV. Así se desprende del informe de 1.126 páginas elaborado por la Unidad Nacional de Investigación de la Policía Nacional con la Fiscalía General (UNIF) en el cual se resume la teoría del caso y que consta en el expediente. Se trata de las versiones de José Patricio Aguas Muñoz, Lenín Javier Vimos Vimos, Daniel Salcedo Bonilla, Marcelo Lasso Saavedra, Ronald Herrera Ramírez y Rodney Rengel Quinteros. PublicidadPara este viernes, 19 de junio del 2026, está previsto que se instale la audiencia de evaluación y preparatoria de juicio en contra de siete procesados por el presunto delito de asesinato: el exministro del correato José Serrano; el exlegislador correísta Ronny Aleaga; el ciudadano acusado en el caso Metástasis Xavier Jordán; el sentenciado en casos de corrupción Daniel Salcedo; y tres cabecillas de Los Lobos, Wilmer Chavarría, alias Pipo; Esteban Aguilar, alias Lobo Menor; y Luis Arboleda, alias Gordo Luis.En su testimonio, Patricio Aguas dijo que cuatro días antes del cometimiento del delito lo habían invitado a participar en “un trabajo grande” (crimen) en contra de una persona política (que en ese momento no sabía quién era), cuya cabeza tuvo un precio de “200.000 dólares”. Agregó que los encargados del asesinato eran dos cabecillas de grupos de delincuencia organizada (GD0), conocidos como Chino Onda e Invisible (Carlos Angulo), que se aliaron con otro denominado Los Colombianos, que ejecutaron al entonces candidato.PublicidadPublicidadLenín Vimos, en tanto, contó que en mayo del 2023 recibió una llamada de Jorge Chonillo Mendoza, alias Negro Yorkis, que le dijo que había tenido una reunión en Cali, Colombia, con miembros de Los Lobos, los cuales le habrían realizado una llamada a Ronny Aleaga. Ahí Chonillo habría conocido de la existencia de una estructura “mentalizada por José Serrano que tendría coordinación con los GDO y Ronny Aleaga, como financista se encontraba Xavier Jordán y que todo estaba en conocimiento de Jorge Glas”. Según el expediente, Chonillo señaló que “se había pactado un millón de dólares”, pero por dos “trabajos”: uno contra Fernando Villavicencio y otro contra la exfiscal general Diana Salazar, hoy embajadora en Argentina.Daniel Salcedo relató, en cambio, que el fallecido narcotraficante Leandro Norero, alias Patrón, quien era su amigo, le pidió en 2022 que le hiciera seguimiento a los pasos de Villavicencio y que “ese favor era para Jordán” porque él quería hacer “algo en contra de Villavicencio”.En esa época, ambos estaban presos: Norero en la cárcel de Cotopaxi, en Latacunga, y Salcedo, para los trabajos solicitados, estuvo en la Cárcel 4, en Quito, y también lo hizo cuando dejó la prisión ante un recurso constitucional entregado de forma irregular. Salcedo le pidió $ 20.000 para hacer esas gestiones y contactó a su equipo de trabajo que estaba libre.También dijo que Norero le había dicho que José Serrano estaba involucrado en el tema, ya que se requería un control policiaco y determinar el momento oportuno para atentar contra la vida del exlegislador.PublicidadSalcedo aseguró en su testimonio que tuvo una videollamada con Serrano y Norero, el primero le habría dado indicaciones sobre el seguimiento y le habría dicho que el financiamiento estaba a cargo de Jordán y sus empresas, mientras que Aleaga se encargaría del apoyo de su partido político (Revolución Ciudadana).Finalmente, indicó que el país “necesita conocer la verdad sobre el asesinato de Villavicencio” y que tanto Aleaga como Jordán y Serrano saben que él tiene mucha información y que por eso “intentaron silenciarlo”.Por su parte, Marcelo Lasso ratificó que el plan para asesinar a Villavicencio empezó a urdirse en 2022 por parte de Jordán, Aleaga, Serrano y, además, por el expresidente Rafael Correa, y que se quedó trunco cuando murió Norero, en octubre de 2022.Pero se retomó en 2023 porque el activista político había anunciado su candidatura presidencial.Lasso afirmó que Salcedo contactó a alias Pipo y a alias Lobo Menor y que acordaron entregarles $ 100.000.También dijo que Serrano tenía dos infiltrados en la cápsula de seguridad de Villavicencio a los que les decían los Niches: “uno era chofer, de apellido Delgado, y el otro de apellido Trujillo Carcelén”. Asimismo, aseguró que el exministro se encargaría de que el blindado en el que viajaba usualmente el candidato no llegue a tiempo. Otro detalle que comentó Lasso es que Jordán y Serrano ordenaron matar a los sicarios involucrados en el crimen porque “no querían dejar cabos sueltos”.El expolicía Ronald Herrera relató que, en 2022, Daniel Salcedo le pidió que le hiciera seguimientos a Fernando Villavicencio por unos días y que presentó unas fotos detallando la ruta que él seguía. Un pedido que le volvió a hacer Salcedo en julio del 2023. Herrera aseguró que se reunió con él en Plaza Lagos, en la av. Samborondón, y que le hizo una videollamada a José Serrano, quien le habría dicho: “Jonathan (su nombre de inteligencia), si esto no fuera importante, créeme que no contáramos contigo, y es de carácter urgente”.Según su versión, Serrano le habría solicitado que determinara las rutinas de Villavicencio, así como los vehículos en que se movía, cuántos policías lo custodiaban, los lugares que visitaba, entre otros detalles.También dijo que tuvo tres atentados contra su vida y que, a través de Marcelo Lasso, Xavier Jordán le ofreció $ 300.000 para que cambiara su versión de los hechos.El testimonio del expolicía Rodney Rengel, que está procesado junto con la excomandante Tannya Varela en el caso de divulgación de información del proceso León de Troya, fue el último en recabarse para el caso. Rengel aseguró que en 2024, en un viaje que hizo a Miami, Estados Unidos, se reunió con Serrano y uno de los temas que abordaron fue el crimen de Villavicencio.“Yo le digo: doctor, hay una información que yo recepté por una fuente humana, de nombre Cristian Navarrete, quien me indicó que el día del magnicidio de Fernando Villavicencio se encontraban las agentes de la unidad contra el tráfico de consumo interno en el lugar de los hechos, esa investigación se llama Acrópolis (...), me imagino que ellos deben saber la verdad, dentro de uno de los detenidos de este caso está la señora Laura Castillo (sentenciada como autora material del asesinato)”, se menciona en el documento. (I)