La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil analizó durante un mes y medio la información de la causa contra el empresario y comisionista Alberto González Amador y concluyó, de forma provisional, que una de sus empresas “carecería de los medios necesarios para la prestación de servicios de consultoría” que facturaba a Quirón Prevención, división de la empresa de la sanidad privada que recibe fondos de la Comunidad de Madrid que alcanzan los mil millones de euros anuales.

La Guardia Civil alude a Masterman & Whitaker, la empresa que rebautizó González Amador tras comprársela a la mujer de Fernando Camino, el directivo de Quirón Prevención del que depende la práctica totalidad de la facturación de la principal sociedad de la pareja de Ayuso, Maxwell Cremona. “Masterman contaría con medios relacionados con tratamientos estéticos o de belleza, los cuales no guardarían relación con la prestación de servicios de asesoría”, dice el informe.

Además, coincidiendo con lo que ya analizó Hacienda, los medios de Círculo de Belleza –luego Masterman– “estarían totalmente amortizados”, remarca la UCO. Los medios de Círculo de Belleza consistían en tres instrumentos de depilación y un ordenador portátil. No tenía empleados y el último ejercicio facturó menos de 30.000 euros. Aun así, González Amador pagó a la mujer de su amigo medio millón de euros.