Cuestan desde US$ 10.000, son de construcción en seco, tienen ventanas de aluminio, instalación eléctrica, iluminación, aire acondicionado y hasta sistemas de domótica. Aunque a simple vista parecen una versión sofisticada de las clásicas casitas de jardín, detrás de estas construcciones hay un concepto diferente: acompañar el crecimiento de los chicos y transformarse con el tiempo en espacios de uso permanente dentro del hogar.La tendencia, que comenzó a expandirse en países como Estados Unidos y varios mercados europeos, también encontró su lugar en Argentina. Lejos de ser un simple juguete, estas mini construcciones funcionan como salas de juego, rincones de lectura, espacios para reuniones con amigos o incluso pequeños playrooms independientes instalados en el jardín de las casas.La Petite Maison, uno de los emprendimientos que impulsa este segmento en el país, está liderado por Vicky Parra y Natalia Tagliacozzo, quienes desde hace siete años desarrollan casitas premium y habitaciones temáticas personalizadas para clientes de distintos puntos de Argentina.La propuesta evolucionó con el tiempo. Lo que comenzó como la fabricación de casitas infantiles derivó en estructuras mucho más sofisticadas, construidas con sistema seco, placas cementicias, aberturas de aluminio, vidrio laminado y tejas reales. "Nosotras apuntamos a hacer un playroom en el medio del parque", resume Parra.Los proyectos parten desde los US$ 10.000, aunque el valor final depende de las dimensiones, el equipamiento y el nivel de personalización. Algunas incluyen aire acondicionado, instalación de agua, puertos USB para cargar dispositivos, calefacción por losa radiante e incluso sistemas inteligentes para controlar iluminación y climatización.Clientes famosos y proyectos a medidaLa empresa instaló proyectos en distintos puntos del país, desde Ushuaia hasta Salta, y entre sus clientes figuran varias celebridades. Marcelo Tinelli, Marley y Luciana Salazar son algunos de los nombres vinculados a este tipo de propuestas. También una de las sobrinas de Lionel Messi recibió una de estas mini casas en Rosario, adquirida por su mamá María Sol Messi.Entre los pedidos más extravagantes que recibieron aparece una casita para un caballo en Villa Meliquina, cerca de San Martín de los Andes, decorada con empapelados y accesorios especialmente diseñados en honor a su particular habitante.Del jardín al cuartoEl crecimiento del negocio también estuvo impulsado por clientes que buscaban trasladar esa estética al interior de sus viviendas.Así comenzaron a desarrollar habitaciones infantiles personalizadas, con muebles diseñados a medida, empapelados exclusivos, textiles y elementos decorativos pensados para cada familia.La tendencia muestra que estas construcciones dejaron de pensarse únicamente como un juguete. Hoy se diseñan como una extensión de la vivienda, con usos que pueden modificarse a medida que los chicos crecen.Según explican sus creadoras, una de las claves del proyecto es evitar que los espacios queden obsoletos a medida que los chicos crecen. Por eso, tanto las casitas como las habitaciones se diseñan para acompañar distintas etapas de la infancia y la adolescencia.Uno de los errores más frecuentes, señala, es intentar replicar imágenes encontradas en internet sin considerar las dimensiones reales de los ambientes ni el uso que tendrán con el paso de los años."Muchas veces los padres llegan con ideas sacadas de Pinterest, pero cada espacio tiene que adaptarse a la realidad de la familia y a las distintas etapas de crecimiento de los chicos", explica Parra.Por eso, cada propuesta parte de un relevamiento presencial, fotografías, mediciones y modelos digitales que permiten visualizar el resultado antes de comenzar la obra.Uno de los hitos de la marca fue la creación de una habitación temática en el hotel Hilton Buenos Aires. La propuesta, denominada "La Petite Maison de Madelón", permaneció tres años en funcionamiento y reemplazó a la tradicional habitación de Barbie tras la salida de Mattel de la Argentina.Con una red de más de 30 proveedores entre carpinteros, herreros, ingenieros, diseñadores y artesanos, el emprendimiento se especializó en un segmento que combina arquitectura, diseño y entretenimiento. Lo que comenzó como una simple casita de jardín terminó convirtiéndose en una propuesta que busca acompañar a los chicos mucho más allá de la infancia.SN
Mucho más que un juego: las mini casas premium para chicos que cuestan desde US$ 10.000
Incorporan domótica, aire acondicionado, puertos USB y losa radiante. Nacen como espacios de juego, pero muchas terminan convertidas en playrooms para adolescentes.










