La Fiscalía de Barcelona ha inicia una investigación a Pilar Rahola a raíz de la denuncia que dos jóvenes de la Organització Juvenil Socialista (OJS) de Catalunya —encausados por tirar pintura roja a la comunicadora en un acto público— presentaron contra ella por los delitos de incitación al odio y complicidad con el genocidio.
En concreto, el Ministerio Público ha abierto unas diligencias denomenadas de investigación preprocesales, que son unas actuaciones previas al proceso penal para corroborar los hechos denunciados y determinar si tienen la suficiente relevancia para llevarse ante el juez.
Una vez abiertas las diligencias, la Fiscalía ha encargado a la unidad de delitos de odio de los Mossos d'Esquadra que investigue la denuncia, y se está a la espera del resultado del informe policial para saber si el caso se archiva o no.
La denuncia de los dos militantes pedía a la Fiscalía abrir una investigación a la periodista como participante de un “engranaje de la barbarie”, en el que, recalcan, “el papel del propagandista no es anecdótico ni estructural”, ya que “construye el marco social que hace posible la ejecución del crimen y la impunidad de sus autores”.
Según los denunciantes, Rahola “ha negado, banalizado y justificado públicamente la comisión del delito de genocidio por parte de Israel contra la población palestina”, con el objetivo de “generar un marco mediático de hostilidad e incitación al odio contra la comunidad palestina a través de su deshumanización”.







