Sabrina Carpenter ha obtenido una orden de alejamiento contra un presunto acosador después de que un juez ordenara al hombre una distancia mínima de 90 metros de la cantante durante los próximos cinco años, según ha informado este miércoles CBS News. En documentos legales obtenidos por el citado medio, la cantante alegó que William Applegate, de 31 años, visitó su casa en Los Ángeles varias veces durante más de un mes antes de presentarse en su puerta principal “sin previo aviso ni invitación” el 23 de mayo. A principios de junio, la intérprete de Espresso obtuvo una orden de alejamiento temporal, ahora ratificada judicialmente. En su denuncia, la artista describió al hombre como un completo desconocido al que no tiene ningún interés en conocer. De acuerdo con CBS News, Applegate se representó a sí mismo durante una audiencia celebrada este miércoles en Los Ángeles y afirmó que él y Carpenter formaban parte de un “programa militar gubernamental clasificado”, alegando, además, que debían estar juntos para “salvar al mundo”. El juez del Tribunal Superior de la ciudad californiana, David Wasserman, afirmó que existen pruebas claras y convincentes de que Applegate sabía lo que hacía y que era consciente de sus actos y de que su conducta habría generado angustia emocional grave en cualquier persona en esa situación. Además de la orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con la cantante de cualquier manera y poseer armas de fuego, la sentencia también protege a la hermana de Carpenter, Sarah, y a su pareja, George Smith, que residen junto a ella en su casa de Hollywood Hills. “Su patrón de acoso, allanamiento de morada y vigilancia me ha causado una angustia emocional grave y continua, y temo lo que pueda hacer si este tribunal no le pone freno”, escribió Carpenter en los documentos judiciales en los que solicitaba la orden de alejamiento. Según su petición, el 23 de mayo el acusado entró sin autorización en una propiedad vecina para “eludir y traspasar la valla de seguridad” que rodea su casa. También alegó que él se negó a abandonar su residencia antes de que agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles lo arrestaran. Tras el suceso, el equipo de seguridad de la cantante descubrió que él había pasado en coche por delante de su domicilio varias veces desde el 20 de abril. Después del primer arresto, Applegate volvió a estacionar frente a su casa en dos ocasiones más. La primera de ellas ocurrió menos de 24 horas después de la detención. “Me queda claro que su actuación fue deliberada, calculada y agresiva, lo cual es profundamente alarmante. Se abrió paso a la fuerza hacia mi residencia y se dirigió directamente a la puerta principal. Una vez allí, Applegate agarró la manilla de la puerta y la empujó con fuerza, intentando entrar en mi casa sin invitación, permiso ni consentimiento alguno”, describió Carpenter en la solicitud a la que tuvo acceso Los Angeles Times el pasado 1 de junio. La cantante escribió, además, que el comportamiento de este hombre le había hecho temer por su seguridad y que el incidente en el que intentó entrar en su casa “es una de las violaciones de la seguridad personal y la privacidad más perturbadoras que jamás haya experimentado”.El detective de policía Peter Doomais respaldó las afirmaciones de Carpenter, según Los Angeles Times, y confirmó que el hombre “representa una amenaza grave y creciente” para la estrella del pop, hacia quien dice que “ha desarrollado una fijación perturbadora e irracional”.