El futuro de la segunda mayor fortuna de Cataluña, la de la familia Andic, quedará en manos de nueve personas, los miembros de un jurado que aún no existe, pero que tanto la defensa de Jonathan Andic —acusado de la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de Mango— como los Mossos están intentando ganarse influyendo en la opinión pública, para que la sociedad en general tenga una imagen muy clara de lo que pasó. Quizás no serán hombres sin piedad, como los de la película de Sidney Lumet, pero lo que es seguro es que no serán sordos. Toda Cataluña se está posicionando sobre la cuestión, siguiendo el caso como si fuera un culebrón en directo. En un juicio por jurado, el caso se puede ganar si sus miembros ya llegan a dicho jurado con una idea preconcebida que tenga la mayoría de la opinión pública de manera previa. Los Mossos jugaron sus cartas, con Jonathan esposado en los juzgados de Martorell, un auto demoledor y con algunos de los mensajes que se encontraron en el móvil de Isak Andic, como el de "No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte", según desveló EFE. La defensa de Jonathan Andic, que encabeza el prestigioso penalista Cristóbal Martell, ha contraatacado: ha hecho llegar al grueso de la prensa la totalidad de los mensajes para que se viera un contexto de cariño entre padre e hijo. También ha entregado los audios de las llamadas al 112, en las que el hijo aparece destrozado por la caída que ha sufrido su padre. De manera literal, buena parte de las pruebas se están presentando antes del juicio. TE PUEDE INTERESAR En este caso, se refuerza también con la presencia de Paco Marco, el detective privado que trabaja para la defensa, que intervino esta semana en Catalunya Ràdio para explicar cómo han de interpretarse los mensajes. Todo para inclinar la balanza de la opinión pública antes de que se configure el jurado en una sociedad hiperconectada y que se informa a través de las redes sociales. Para configurar el jurado, se escogerá a 30 personas por sorteo. De ellos, tanto la Fiscalía como la defensa podrán descartar a cuatro cada uno. De ese proceso de selección del jurado saldrán los nueve miembros que decidirán el futuro de Jonathan Andic en un caso en que no hay pruebas de cargo concluyentes y en el que la acusación se basa en indicios. Nuevas diligencias Mientras los Mossos y Cristóbal Martell dan su particular batalla mediática para ganar a la opinión pública para su causa, la fiscal especial del Tribunal del Jurado, Teresa Yoldi, sigue operando como si estuviese en el siglo XIX. En los próximos días se espera un auto con nuevas diligencias que solicitará la Fiscalía, según explican fuentes jurídicas cercanas al caso. La Fiscalía encargará nuevas diligencias para el caso en los próximos días Yoldi también ha pedido que se implique en el caso la Unidad Central de Personas Desaparecidas de los Mossos d'Esquadra, que ha conseguido condenas por homicidio en casos en los que nunca se localizaron los cuerpos de las víctimas. En el fondo, refleja la dificultad de conseguir un fallo favorable con tanta falta de pruebas. Los Mossos, además, están especialmente molestos con Paco Marco, que ha cuestionado la investigación en diversas declaraciones a los medios de comunicación. Batalla mediática En estas circunstancias, la batalla mediática es lo más importante: que el jurado llegue predeterminado incluso antes de que sea designado. La defensa acusa a los Mossos de haber buscado una condena mediática durante la investigación que culminó con Jonathan Andic detenido para declarar en los juzgados de Martorell. Y ahora están haciendo exactamente lo mismo. Por ahora, Mango, como empresa, ha quedado al margen. Jonathan Andic ha dimitido como vicepresidente de la compañía hasta que se aclare su situación legal. Y hay otra ventaja. En el mundillo de la moda los crímenes —en este caso, un posible crimen— no afectan a las ventas. El asesinato de Maurizio Gucci en los noventa, encargado por su mujer, no impactó de manera negativa en las ventas del grupo. Ni el homicidio que acabó con la vida de Gianni Versace en 1997. El sector se ha demostrado inmune a este tipo de situaciones. El futuro de la segunda mayor fortuna de Cataluña, la de la familia Andic, quedará en manos de nueve personas, los miembros de un jurado que aún no existe, pero que tanto la defensa de Jonathan Andic —acusado de la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de Mango— como los Mossos están intentando ganarse influyendo en la opinión pública, para que la sociedad en general tenga una imagen muy clara de lo que pasó. Quizás no serán hombres sin piedad, como los de la película de Sidney Lumet, pero lo que es seguro es que no serán sordos. Toda Cataluña se está posicionando sobre la cuestión, siguiendo el caso como si fuera un culebrón en directo.