*Este artículo no ha sido pagado por ninguna marca. Nuestros periodistas recomiendan de forma rigurosa e independiente productos y servicios que puedes adquirir en Internet. Cada vez que compras a través de algunos enlaces añadidos al texto, EL PAÍS recibe una comisión. Secarse el pelo es para muchos todo un ritual, y lo dice alguien que lleva más de 6 años sin cortarse el pelo a la altura de los hombros. Eso implica que mi melena se haya convertido en una parte más de mi personalidad. Personalidad con la que mi madre lidia casi a diario buscando cortar por lo sano —y nunca mejor dicho—, pero nada más lejos de la realidad, me encanta llevar el pelo largo. Esto no quita que en muchas ocasiones me plantee volver a donar la coleta. Algo que me sucede en dos momentos clave: el primero de ellos es cuando llega el verano en Madrid y rara vez los termómetros bajan de los 30 ºC durante el día —ni falta hace hablar de las noches en las que el moño se convierte en mi mejor aliado hasta para dormir, muy a mi pesar—. El segundo mental breakdown sucede con mucha más frecuencia de la esperada: el terrible momento de coger el secador y ponerlo a prueba con los casi 60 cm de pelo que caen sobre mi espalda. Para mi sorpresa, he encontrado un modelo que no solo seca el pelo sin encresparlo, también es un todo en un uno que me permitió dar forma a una melena especialmente larga en apenas poco tiempo y sin sufrir por el aire caliente, y por si cabe la menor duda, a las pruebas gráficas me remito.Todos recordamos ese momento de pequeños en el que nuestra madre nos ponía frente al espejo y no soltaba el secador hasta que el pelo estaba completamente seco. Algo que hoy en día agradezco en parte porque jamás me acuesto con el pelo húmedo ni mojado, ni por asomo. Sin embargo, los secadores de pelo que arrasan entre las nuevas generaciones se parecen más a un bote de laca que a otra cosa. Cuando mi jefa me propuso probar un secador de tales características dudé de buenas a primeras, y es que no es la primera vez que una herramienta de calor quema -literalmente- mi pelo. Por eso realicé una pequeña investigación previa: un cepillo de aire de 1400 W de potencia que garantiza un secado rápido mientras cuida de tu cabello distribuyendo el calor de manera uniforme. Bueno, parece ser que no pintaba tan mal así que respondí: “ok, reto aceptado”.El secador y moldeador iónico de Create no ha sido mi primera experiencia con este tipo de herramientas, pero sí la que he podido probar más a fondo. Lo habrás visto bastante ya en redes sociales: con una gama de color de lo más aesthetic (de lavanda a crema), su estuche de almacenaje esconde nada menos que ocho herramientas de secado y peinado. ¿Cómo funciona el cepillo de aire de Create? Sencillo e intuitivo. De hecho, al igual que un secador normal, solo tiene dos botones: uno para elegir entre las dos potencias de aire disponibles o apagarlo, es decir, tres niveles; mientras que con el otro vas pulsando para seleccionar si quieres el aire frío, templado o caliente. Estos son los comandos de la base, pero, ahora bien, ¿y los complementos? He de decir que me costó un poco entender su funcionamiento; quien dice un poco dice apenas 5 minutos. Y es que, a primeras, me chocó bastante que, al insertar la herramienta en la base, no fuese esta la misma que se girase para hacer ese «clic» de bloqueo. Todo lo contrario, justo donde se conectan ambos dispositivos hay una pestaña donde se dibujan esos candados y que se gira para bloquear o desbloquear la herramienta. Más allá de esto, no tiene mayor complicación de uso. ¿Merece la pena el secador iónico de Create? Antes de dar una respuesta contundente, pongámonos en contexto: mi pelo, como ya he dicho, es largo, liso y normal (no es fino, pero tampoco especialmente grueso), aunque sí tengo bastante volumen. En términos generales, no necesita muchos cuidados específicos. Un buen champú, mascarilla de pelo para mantener los largos y las puntas hidratados y, eso sí, imprescindible un buen secador. Con 1,2kg. de peso, es bastante cómodo y manejable, sobre todo en el uso de la boquilla de secado, que sirve para todo tipo de cabello. Metiéndonos ya de lleno en las herramientas, dado mi tipo de pelo, el cepillo ancho y el sistema Coanda (un cabezal similar a la boquilla de secado, pero con un pequeño peine en la parte superior que se va pasando, similar al cepillo, de la raíz a las puntas) me han parecido útiles y fáciles de usar. El verdadero reto que ha puesto a prueba de verdad este secador han sido los moldeadores: cepillos y rizadores. El rizador me ha parecido un poco complicado de usar, tanto al tratarse de dos cabezales con diferentes direcciones como por la cantidad de aire que expulsan y que dificulta enrollar el mechón de pelo. Nada que no se solvente con un poco de práctica; prueba de ello son los cientos de vídeos que he visto en las redes sociales donde muchas chicas dominan la técnica para conseguir unas ondas definidas. Sin embargo, he de reconocer que me ha fascinado el cepillo redondo ancho, que deja unas puntas con ese efecto old money que nos fascina. Vamos, un peinado como recién salida de la peluquería. En mi opinión, si eres de las que solo se limita a usar el secador o tienes el pelo fino, es probable que este cepillo de aire de Create no sea para ti: te servirá con algo más sencillo. Por el contrario, es perfecto para todas aquellas personas que quieran sacar partido a su melena —larga o corta— de forma rápida y sin complicarse. También para quienes estén buscando su secador-moldeador de confianza con una buena relación calidad-precio un diseño de lo más aesthetic. *Todos los precios de compra incluidos en este artículo están actualizados a 19 de junio de 2026.Puedes seguir a EL PAÍS ESCAPARATE en Instagram, o suscribirte aquí a nuestra Newsletter.