Vuelven a encenderse los focos del Roig Arena, el gran teatro del baloncesto español, para acoger el inicio de la final de la Liga ACB. El Valencia Basket y el Barcelona han llegado por senderos bien diferentes. Dos caminos que les han llevado hasta la lucha por el título, al mejor de cinco partidos, y con el hipotético desempate en el colosal palacio valenciano (27 de junio). El duelo empieza este jueves (20.00, Dazn) en Valencia, donde volverán a verse el sábado antes de viajar al Palau, en el que jugarán el lunes y, tal vez, el miércoles. El conjunto de Pedro Martínez, invicto en los playoffs y ya con ocho victorias consecutivas en la ACB, tendrá que aprender a manejar su condición de favorito ante un rival que, eso sí, atesora un historial mucho más apabullante: 17 títulos y 32 finales, frente a la Liga de 2017 del Valencia y sus cuatro finales, todas en este siglo. El equipo de Pedro Martínez, la sensación de la temporada, ha mantenido una línea mucho más regular, con apenas un leve bajón en enero. Campeón de la Supercopa en septiembre, semifinalista de la Copa del Rey en febrero, protagonista en la Final Four de la Euroliga en mayo, repite ahora, ya en junio, en la final de la Liga ACB que ya disputó, y perdió, el año pasado frente al Real Madrid. Otro intento ante el Barcelona, como en aquella final de 2003 con Bodiroga, Oberto, la Bomba Navarro o Tomasevic, dominada por los culés (3-0). El Barça no gana la Liga desde 2023 y el Valencia aspira a convertirse en el quinto club con más de un título. El Barcelona ha sido un vagón del Dragon Khan. Dos entrenadores y, probablemente, otro más cerrado ya para la próxima temporada. No funcionó Joan Peñarroya y el club recurrió a un histórico como Xavi Pascual. Con el técnico de Gavà, el equipo despertó, pero luego cayó en picado hasta llegar al 31 de mayo, el día que fue barrido por el Valencia (77-102) en su peor derrota en el Palau. Ahí se temió lo peor. El equipo cerró la fase regular en quinta posición y se adentró en el playoff con una visita a la cancha del UCAM Murcia, donde solo habían ganado dos rivales durante toda la temporada. Si conseguían superar este escollo, pensaban que les esperaría el Real Madrid en semifinales. Una cuesta muy empinada. Xavi Pascual, superado por las circunstancias, dolorido por cada derrota de su equipo del alma, ya había anunciado que la próxima temporada se iría a Dubái, pero antes, casi como una súplica, pidió un último baile por él y Jan Vesely, el pívot checo que también se despedirá al sonar la bocina del último partido. “The last dance”, gritan antes de cada encuentro. Y entonces, cuando nadie lo esperaba, sucedió un milagro: el Barça volvió a ser un equipo intratable. Los azulgrana vencieron con holgura ese día (68-91) y, salvo un nuevo tropiezo en el Palau, no volvieron a perder hasta alcanzar la final. Primero apearon al UCAM Murcia (2-1) y después a La Laguna Tenerife (3-0). El Valencia Basket, convertido ya en el equipo español que más partidos ha disputado esta temporada —llegará a 90, 91 o 92—, ha ganado los cinco encuentros de los dos cruces: primero ante Surne Bilbao (2-0) y después contra el Asisa Joventut (3-0). Este jueves, además, Pedro Martínez, su faro, alcanzará los 1.100 partidos. No tardará en superar al gran Aíto García Reneses, que lo dejó con 1.111 y que también lidera la clasificación por títulos, con nueve ligas, tres más que Pablo Laso y cuatro más que Lolo Sáinz, al que este año puede igualar a cinco Xavi Pascual. El catalán ha cumplido su infalibilidad también esta temporada: 10 playoffs y 10 finales.El Valencia alcanza su cuarta final, aquella de 2003, y las tres con Pedro Martínez: la del título de 2017 y las dos últimas. El entrenador, muy centrado durante todo el curso, no quiere hablar de los lesionados: Nate Reuvers, Josep Puerto y Xavi López-Arostegui. Tampoco habla mucho de Darius Thompson, al que ha apartado del equipo después de incorporar a Álvaro Cárdenas, un joven que hace unos meses, cedido en el Peristeri griego, no podía soñar con ser campeón de la ACB. Ahora está ante la oportunidad de su vida junto a un compañero que esta temporada ha deslumbrado en España y en Europa. “Es un espectáculo ver jugar a Jean Montero: anotación, control, buen pasador, muy inteligente en defensa y cada vez que está en la pista el equipo va para arriba”, dice el granadino. Montero, conocido como El Problema, está siendo la gran estrella de las eliminatorias por el título con unos números sobresalientes: 17,6 puntos, 5,8 asistencias, tres rebotes, 1,4 recuperaciones, un 65% de acierto en lanzamientos de dos, un 41,9% en triples, un 93,8% en tiros libres y 23,4 de valoración. El dominicano tiene 22 años y si se llevara el MVP, solo habría dos más jóvenes que él: Roberto Dueñas (1997) y Pau Gasol (2001). El Valencia lidera la clasificación en valoración, puntos a favor, rebotes, asistencias y tiros de tres. Pero el Barcelona, que veía la temporada arruinada y dos años sin títulos el 31 de mayo, es ahora un equipo rebosante de confianza, que siente que está ante su last dance y que, como recuerda Darío Brizuela, han llegado a la final “todos sanos”. Ya solo falta que vuele el balón y que empiece el baile.
Un Valencia inalterable y un Barcelona en alza se disputan la Liga ACB
La serie, una revancha de la final de 2003, dominada por los culés, arranca en el Roig Arena con un jugador en estado de gracia: Jean Montero














