Hay una ciudad que César Huerta conoce de memoria, mucho antes de que el Mundial llegara a ella. Y hay un partido, el de Corea del Sur, que lo va a poner a jugar ahí por primera vez con la selección mayor en un Mundial: en Guadalajara, donde nació.

“Es algo muy lindo, aquí nací, es mi ciudad”, comentó el Chino en la previa al duelo ante los asiáticos. “Me siento cerca de mi familia y es otra motivación para poder salir y hacer de la mejor manera lo que venimos haciendo”.

Te puede interesar: Del Azteca de México 86 al Mundial 2026: así cambió el aficionado mexicanoEl contexto pesa. Después del triunfo inaugural sobre Sudáfrica, México tiene enfrente lo que Huerta no dudó en llamar “una final”: ganar significaría prácticamente asegurar el boleto a la siguiente ronda, sin importar la posición final en el grupo. “Hoy tenemos una final por delante, prácticamente tenemos que salir muy concentrados y hacer las cosas muy bien”, explicó.

El equipo llega golpeado por la baja de César Montes en la defensa, aunque Huerta restó dramatismo al asunto: “Es una baja sensible, pero sabemos también que tenemos la calidad dentro de los 26 jugadores para poder suplir a Montes”.

Sobre las críticas que recibió la selección tras el primer partido —la sensación de que pudo haber goleado—, el extremo fue igual de directo: “Somos la selección de México, creo que siempre debemos buscar mejorar… nunca nos conformamos y siempre buscamos más, al igual que la afición”.