Espa�a ayer descans�. No hab�a actividad del equipo por segunda vez desde que duerme y vive en Chattanooga. Los futbolistas, que ya comienzan a tener algunos familiares por aqu�, aprovecharon para distraerse un poco. Algunos fueron a jugar al golf, otros a comer con la familia o con compa�eros, y los menos se quedaron en el hotel, un b�nker sitiado por la polic�a en el centro de la ciudad.Espa�a descans�, pues, y cuentan los psic�logos deportivos que, ante una situaci�n de estr�s (leve todav�a, pero estr�s al fin y al cabo) como la que est� viviendo el equipo despu�s de empatar contra la d�bil Cabo Verde en su estreno en este Mundial, cuentan los psic�logos, entonces, que despejar la mente es casi tan importante como entrenar. Jes�s L�pez-Vallejo, el de la selecci�n, anda pendiente de los chavales, que de momento mantienen la calma e intentan ignorar las se�ales de desconfianza que les llegan desde el exterior. Intentan tambi�n buscar se�ales positivas (hay muchos recuerdos a las similitudes entre esta cita y la de 2010) e ignorar las negativas, que pasan por olvidar c�mo han ido los �ltimos Mundiales para la selecci�n. Despu�s de ganar en 2010, todo ha sido un lamento.BRASIL 2014Vicente del Bosque dice que no se arrepiente de casi nada de lo que planific� en aquel Mundial. Confi� en todos los que hab�an completado el ciclo incre�ble entre 2008 y 2012, aunque algunos llegaban con el f�sico al cuello. El once del primer d�a ante Holanda fue: Casillas, Azpilicueta, Piqu�, Ramos, Jordi Alba; Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, Silva y Diego Costa. En el banquillo estaban Torres, Villa, Cesc... Apost� por la vieja guardia pese a que futbolistas como Javi Mart�nez o Koke ven�an pidiendo paso. Tras el trastazo, brutal, en el debut (1-5), para el segundo partido Del Bosque meti� a Javi Mart�nez en lugar de Piqu� y a Pedro en lugar de Xavi, algo que termin� de dinamitar una concentraci�n ya mal pensada desde el inicio. Vicente del Bosque y Casillas, en Brasil 2014.PABLO GARC�AEn un pa�s donde los partidos se jugaban con temperaturas y humedad alt�simas (Salvador de Bah�a y R�o de Janeiro), la selecci�n prepar� un campo base en Curitiba, una ciudad interior donde hac�a un fr�o horrible y a las 18.00 era de noche. Todo salt� por los aires porque la campeona, al quinto d�a de competici�n, estaba eliminada, y para la historia queda la imagen de Piqu�, en chanclas en el banquillo en el �ltimo partido, ya intrascendente, contra Australia. La gran Espa�a hab�a muerto.RUSIA 2018En el ecuador, m�s o menos, del tormento que supuso el camino desde 2014 hasta 2023, momento de volver a ganar un t�tulo, esta cita fue especialmente penosa. Espa�a llegaba, de la mano de Lopetegui, invicta en los �ltimos 20 partidos (14 victorias y seis empates). En marzo, tres meses antes del Mundial, le hab�a metido media docena a Argentina en el Metropolitano. Pero llega el 12 de junio, tres d�as antes del debut contra la Portugal de Cristiano. A primera hora de la tarde, y con el �nico aviso, cinco minutos antes, de una llamada de tel�fono (de Florentino a Rubiales), el Madrid anuncia que Lopetegui ser� su entrenador en cuanto acabe el Mundial. Eso desemboca en unas horas fren�ticas que ya forman parte de la historia negra de la selecci�n espa�ola, con Rubiales volviendo de Mosc� a Krasnodar decidido a despedir al seleccionador, con Fernando Hierro y los capitanes intentando evitarlo, con pocas horas de sue�o en esa noche del 12 al 13 de junio... Pero nadie logra hacer recapacitar al entonces presidente y en la ma�ana del 13 destituye a Lopetegui, que se marcha de la concentraci�n casi sin poder despedirse de los futbolistas. Hierro, con Rubiales, el d�a de su presentaci�n como seleccionador.PABLO GARC�ALa soluci�n de emergencia, en contra de su voluntad, es Fernando Hierro, que empata con Portugal (3-3), le gana de milagro a Ir�n (0-1) y empata con Marruecos (2-2) para terminar estamp�ndose contra el muro de Rusia en Mosc�, el 1 de julio, en octavos de final, despu�s de otra concentraci�n dif�cil, con jugadores que cenaban juntos leyendo en prensa que el tipo que estaba a su lado le hab�a pedido al seleccionador que no jugara, con caras de malas pulgas los que no jugaban demasiado y con la suplencia de Iniesta el �ltimo d�a para terminar de completar el panorama.QATAR 2022El Mundial probablemente m�s exc�ntrico que ha vivido la selecci�n. La cosa ven�a bien, y empez� mejor, con un incontestable 7-1 sobre Costa Rica que dispar� la euforia. Concentrada en la Universidad de Qatar, con un equipo joven, renovado y Luis Enrique a los mandos, todo parec�a ir sobre ruedas. Los jugadores ten�an todo a mano, igual que los aficionados: restaurantes de lujo, posibilidad de anonimato en los d�as libres, las familias cerca, todas... Era hasta simp�tica la rareza de Luis Enrique, que unos d�as antes le anunci� al equipo de comunicaci�n de la Federaci�n que iba a hacer un Twitch. Era algo ins�lito que un seleccionador de primer nivel se pusiese a contestar las preguntas de sus seguidores en mitad del torneo. La prensa de otros pa�ses comenz� a acercarse a preguntar por aquello. El caso es que lleg� el segundo partido, el de Alemania, y Espa�a, jugando realmente bien, se puso por delante y tuvo en las botas de Asensio el 0-2, pero de repente Espa�a desapareci�. Empat� Alemania y Espa�a se march� del Mundial.Perdi� contra Jap�n en una noche en la que durante muchos minutos estuvo eliminada, y lleg� al partido con Marruecos, el famoso partido de Marruecos, desnortada. El Twitch ya no hac�a gracia, las preguntas sobre el papel de Guillam�n en la convocatoria (se pas� el torneo haciendo bicicleta est�tica en los entrenamientos hasta completar una Vuelta a Espa�a), la pol�mica decisi�n de enviar a Valencia a Gay� por una lesi�n que le hubiese permitido estar en los cruces... La concentraci�n se enrareci� ante la aparente inacci�n del seleccionador, que puso el bronce con una frase memorable: �Me ha sorprendido gratamente el n�mero 8, no me acuerdo cu�l es su nombre, lo siento... �Madre m�a! �De d�nde ha salido ese muchacho? Juega muy bien�. Era Ounahi. Desconocido para un aficionado medio, pero para �l...