A tres días de la segunda vuelta presidencial, el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cristian Quiroz, presidió el encuentro Jóvenes construyendo democracia en donde envió un mensaje a quienes podrían terminar definiendo el rumbo político del país.Frente a un auditorio lleno de estudiantes recordó que más de seis millones de jóvenes están habilitados para votar en Colombia y aseguró que, por su peso dentro del censo electoral, tienen la capacidad de decidir quién gobernará el país durante los próximos cuatro años. “Si los jóvenes salen a votar, pueden elegir al presidente”, afirmó al insistir en que la participación de esta población no solo representa un derecho, sino una responsabilidad con el futuro del país.Quiroz explicó que esa fue la razón por la que el CNE decidió organizar un espacio de diálogo entre autoridades electorales, periodistas, académicos, creadores de contenido y jóvenes. A su juicio, durante años las instituciones han cometido el error de hablar de los jóvenes sin escucharlos. “Muchas veces desconocemos el alcance de un voto. Ahí está el futuro de su casa, de su municipio, de su departamento y de su país. Ese voto está definiendo la política pública, social y económica de los próximos cuatro años”, señaló. Quiroz advirtió que “algunas personas han instrumentalizado a los jóvenes y muchas veces no nos acercamos a ellos”, por lo que consideró necesario abrir más escenarios de participación como este.El presidente del CNE lamentó que, incluso cuando los jóvenes deciden involucrarse en política, algunas veces no encuentran incentivos para hacerlo. Y se refirió a la experiencia de las elecciones de los Consejos Municipales de Juventud, en las que a pesar de que los candidatos hicieron campaña y fueron elegidos, terminaron enfrentando enormes dificultades para ejercer su liderazgo. “Lo que queremos es que participen y que sean parte de la democracia”, aseveró.“Los jóvenes sí nos interesamos por la política”El mensaje de Quiroz encontró eco en los panelistas invitados. La politóloga y creadora de contenido Gabriela Alonso aseguró que las elecciones recientes demostraron que el supuesto desinterés de los jóvenes por la política es un mito. “En estas elecciones pudimos desmentir el mito de que a los jóvenes no nos interesa la política. Sí nos interesa”, enfatizó. A su juicio, el verdadero desafío consiste en que las instituciones aprendan a comunicarse con un lenguaje más cercano. “Lo principal es el uso del lenguaje, porque deben hablar con mensajes que nos interesen, que entendamos y que nos lleguen”.Valeria Báez, coordinadora editorial de proyectos especiales de la Fundación Gabo, explicó que el principal riesgo no está en informarse a través de redes sociales, sino en hacerlo únicamente desde ahí. Foto: ALEJANDRO ACOSTA-SEMANALa periodista y profesora universitaria María Paula Martínez coincidió en que todavía existe una tendencia a subestimar a las nuevas generaciones. “Los jóvenes tienen una agenda distinta, y cuando ya son ciudadanos no podemos seguirles hablando como si fueran niños”, aseguró. Para Martínez, la participación política ya no ocurre únicamente en los escenarios tradicionales. “En las redes sociales se habita la política, se hace política”, explicó al señalar que hoy buena parte de la conversación democrática ocurre en comunidades digitales, grupos de WhatsApp, blogs y otras plataformas donde los jóvenes intercambian ideas y construyen ciudadanía.Redes sociales, algoritmos y desinformaciónLa conversación avanzó hacia uno de los fenómenos que más preocupa a las autoridades electorales: la forma en que los jóvenes consumen información política.Valeria Báez, coordinadora editorial de proyectos especiales de la Fundación Gabo, explicó que el principal riesgo no está en informarse a través de redes sociales, sino en hacerlo únicamente desde allí. “El algoritmo estrecha la información que nosotros consumimos. El problema no está en consumir redes sociales o contenido político, sino que eso sea lo único que consumamos”. Por eso, insistió en que “la diversidad de información es lo único que ayuda a crear un pensamiento crítico”.El creador de contenido Rafael Soriano hizo una reflexión similar y señaló que los algoritmos favorecen la polarización. “Las redes sociales y los algoritmos funcionan para dividirnos más, para encerrarnos en una cámara de eco donde escuchamos constantemente opiniones iguales. Eso lleva a la radicalización”, sentenció. No obstante, también consideró que las instituciones tienen una oportunidad para acercarse a las nuevas generaciones si aprenden a utilizar los formatos propios de las plataformas digitales sin perder la profundidad de sus mensajes.Acercar las instituciones a los jóvenesUno de los puntos que más consenso generó fue la necesidad de que el Consejo Nacional Electoral fortalezca su comunicación con los ciudadanos más jóvenes.Gabriela Alonso aseguró que muchos de ellos desconocen el papel que cumple la entidad. “Creo que es importante que los jóvenes podamos conocer cuáles son los objetivos del CNE, de qué se encarga, por qué es fundamental para el país”, indicó. Por otra parte, pidió construir puentes de confianza entre la institución y la ciudadanía, y perder el miedo a utilizar nuevos formatos de comunicación. “No necesariamente porque se haga contenido más cercano se pierde la rigurosidad”, señaló."Las redes sociales y los algoritmos funcionan para dividirnos más, para encerrarnos en una cámara de eco donde escuchamos constantemente opiniones iguales. Eso lleva a la radicalización”, afirmó Rafael Soriano. Foto: Alejandro AcostaEn esa misma línea, María Paula Martínez consideró que las instituciones deben aprender a ocupar los espacios donde hoy están los jóvenes. Mencionó universidades, festivales, redes sociales y escenarios culturales como lugares donde también se construye ciudadanía y las autoridades pueden desarrollar estrategias pedagógicas para acercar la democracia a las nuevas generaciones.Un llamado a votar con confianzaPara Quiroz el mayor reto consiste en lograr que los jóvenes pasen del interés por la política a la participación efectiva en las urnas. “A los jóvenes les gusta la política... el llamado es a que el domingo salgan a votar”, indicó. Incluso, aseguró que, en su opinión personal, el voto debería ser obligatorio porque fortalecería el sentido de responsabilidad ciudadana. “Es una obligación moral con la familia y con el Estado ir a votar”.Finalmente, José Antonio Parra, director de Vigilancia e Inspección Electoral del CNE, defendió las garantías del sistema electoral colombiano. “Nuestro proceso electoral es totalmente trazable, verificable y auditable”, señaló, al recordar que el escrutinio continúa siendo manual y cuenta con múltiples mecanismos de control. Sin embargo, reconoció que el mayor desafío es la desinformación, “que es lo que permea el proceso democrático”.El encuentro dejó una conclusión clara: fortalecer la democracia exige instituciones más cercanas, ciudadanos mejor informados y una participación activa que vaya más allá de las redes sociales. Para el Consejo Nacional Electoral, escuchar a las nuevas generaciones y construir confianza en torno al proceso electoral será una tarea permanente.