Gerard FermínBarcelona 17/06/2026 21:03 Actualizado a 17/06/2026 22:41 Tenía que empezar a despegar Portugal en Houston rumbo a la final del Mundial con el objetivo de conseguir su primera Copa del Mundo, pero con lo que no contaron los lusos fue con el vuelo de Yoane Wissa para desviar momentáneamente el recorrido del combinado dirigido por Roberto Martínez.La República Democrática del Congo, clasificada para la Copa del Mundo en la repesca tras 52 años de ausencia, apenas tuvo que aplicarse en defensa, pese a contar con una línea de cinco jugadores en la zaga. El potencial ofensivo de los portugueses se quedó en una mera expectativa. Ni Pedro Neto, ni Rafael Leão, ni Cristiano Ronaldo en el primer partido de su sexto Mundial, fueron capaces de hacer gala del caudal en ataque con el que contaba la selección ibérica. El único rayo de esperanza para Portugal se vio a los seis minutos de partido y no fue precisamente gracias a un delantero, sino a un oportunista y aplicado João Neves. El centrocampista del PSG, quinto jugador más bajo en la convocatoria mundialista de Portugal con sus 174 centímetros, entró con todo al área para rematar con la cabeza el centro de Pedro Neto desde el costado izquierdo. El jugador de 21 años lo celebró señalando al cielo en honor al fallecido Diogo Jota, cuyos padres estaban presentes en el palco del NRG Stadium.Aún yendo por delante en el marcador, las señales que emitían los lusos no eran nada halagüeñas. Vitinha, metrónomo del PSG, andaba desnortado por el el centro del campo y se impregnaba del bajo ritmo que tenía el encuentro, mientras que Cristiano Ronaldo tocaba más balones fuera del área que dentro de ella. Nuno Mendes era el único que no sesteaba con sus constantes internadas por la banda izquierda que causaron pesadillas a Wan-Bissaka, lateral diestro del West Ham. Fue jugando con fuego Portugal a medida que transcurrían los minutos, monopolizando la posesión del balón (80% al llegar al descanso) pero sin traducirse en ocasiones. Por su parte, los congoleños, impulsados por la ilusión, alcanzaron cotas insospechadas pasados 43 segundos de los cuatro minutos que añadió el árbitro qatarí Al-Jassim al primer tiempo.El lateral zurdo congoleño Masuaku, tras un saque de esquina, sirvió un preciso centro al corazón del área para que Wissa se elevase por encima de toda la zaga lusa con un poderoso tanto que le permitió igualar el duelo y poner a bailar a todo el país africano justo antes del paso por vestuarios. Tres goles había anotado el delantero esta temporada en los 28 partidos jugados con el Newcastle.Poco cambiaría el encuentro tras la reanudación pese a la insistencia de Francisco Conceição desde el sector derecho. El extremo del Juventus salió al terreno de juego por el flamante fichaje madridista Bernardo Silva, que vio la cartulina amarilla en el minuto 13. Más allá de un gran gol anulado a Portugal con un remate acrobático del azulgrana João Cancelo y dos tímidos disparos de Cristiano Ronaldo desde dentro del área, el balance luso en ataque fue muy pobre. Mpasi Nzau, portero del Congo, no realizó ninguna parada a lo largo del encuentro. Un único disparo entre los tres palos para los de Roberto Martínez, el gol de Neves. Mientras que los africanos dispararon dos veces a puerta en los 90 minutos.Mucho por mejorar le queda a Portugal si quiere ser realmente candidata a llegar a la final del 19 de julio. Por su parte, Wissa alegró a todo un país que pudo cantar su primer gol en una Copa del Mundo y que a la postre serviría también para obtener el primer punto en su segunda participación mundialista.