La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) anticipa un verano con temperaturas superiores a las habituales en toda España. La previsión, que se ha dado a conocer este miércoles, llega tras publicarse el balance de la primavera de 2026, la segunda más cálida de la serie histórica, y después de que el verano de 2025 fuera el más caluroso desde que hay registros. El verano astronómico, en concreto, comenzará oficialmente el próximo domingo 21 de junio a las 9.24 horas y se prolongará hasta el 23 de septiembre. Para los próximos meses, los modelos manejados por la Aemet apuntan a una probabilidad de entre el 50% y el 70% de que el verano climatológico (junio, julio y agosto) sea más cálido de lo normal en la mayor parte del país. Por zonas, la probabilidad se sitúa en el 50% para la Península, del 60% en los tercios norte y este y del 70% en Baleares. En Canarias, ronda el 40%, aunque sigue siendo superior a la de un escenario más frío de lo habitual. Además, la tendencia se refuerza aún más en el trimestre julio-agosto-septiembre. "Según la predicción estacional, existe una probabilidad superior al 70% de que ese periodo sea más cálido de lo normal en gran parte de la Península y Baleares. En el suroeste peninsular y Canarias la probabilidad se sitúa entre el 60% y el 70%", detallan.En cuanto a las precipitaciones, la incertidumbre es mayor. Los modelos apuntan a una mayor probabilidad de lluvias por encima de la media en buena parte del país, especialmente en el sureste peninsular y Canarias. Sin embargo, la Aemet recuerda que el verano es climatológicamente una estación seca y que esta previsión no implica lluvias abundantes, sino una posible mayor frecuencia o intensidad de episodios tormentosos.A este escenario se suma la aparición de un episodio de El Niño, un fenómeno climático asociado al calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico. Según explicó el portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, "El Niño ya está aquí", y "los modelos apuntan a un episodio muy intenso, con anomalías térmicas superiores a los dos grados". Aunque dice Del Campo que no existe una relación directa y clara entre El Niño y el tiempo en España, un evento de gran intensidad podría favorecer "temperaturas globales más elevadas" y aumentar las probabilidades de un "otoño más lluvioso" en algunas zonas.Cifras de 2025: el verano más cálido de la serie históricaEl Informe sobre el Estado del Clima de la Aemet confirmó que 2025 fue el tercer año más cálido de la serie histórica, empatado con 2024 y solo por detrás de 2022 y 2023. De este modo, los cuatro años más cálidos registrados corresponden al periodo comprendido entre 2022 y 2025, los últimos cuatro años. La Agencia indicó que, desde 1961, la temperatura media en España se ha incrementado en 1,75 grados.Además, el verano de 2025 fue, junto con el de 2022, el más cálido observado hasta la fecha. El último mes de agosto, inciden, estuvo marcado por dos importantes olas de calor y una intensa oleada de incendios forestales. Durante el pasado año se registraron, además, 25 récords de días cálidos y ninguno de días fríos lo que alimenta la tendencia cálida de los últimos años: en la última década, entre 2016 y 2025, la Aemet contabiliza 221 récords cálidos frente a solo siete fríos.2026: la segunda primavera más cálida de la serie históricaLa primavera de este año fue la segunda más cálida de la serie histórica en la España peninsular, solo por detrás de la de 2023. La temperatura media alcanzó los 14 grados, 1,6 grados por encima del promedio del periodo 1991-2020, en una estación marcada por el calor persistente y los récords térmicos. De las quince primaveras más cálidas registradas desde 1961, doce se han producido en el siglo XXI, mientras que la última estación con temperaturas inferiores a lo normal se remonta a 2018.Tras un marzo con valores normales, abril se convirtió en el más cálido de toda la serie histórica y mayo cerró con carácter muy cálido debido a un intenso episodio de calor que se prolongó desde el 19 de mayo hasta finales de mes. Durante esos días, las temperaturas llegaron a situarse más de seis grados por encima de los valores habituales para la época. En 19 observatorios de la red principal se batió el récord de temperatura media primaveral y en 16 estaciones se registraron máximas históricas para esta estación.Pese al calor, la primavera tuvo un carácter seco en el conjunto de la España peninsular. Los 134 milímetros acumulados representan apenas el 75% de la precipitación normal para la estación, lo que la convierte en la decimocuarta primavera más seca de la serie histórica y la séptima más seca del siglo XXI. Canarias fue la excepción, con su primavera más húmeda desde que existen registros, favorecida por episodios como el paso de la borrasca Therese, que dejó acumulados de hasta 166 milímetros en Izaña.