NoticiaLas víctimas fueron trasladadas al hospital de Bocagrande. Foto: Archivo particularPERIODISTA17.06.2026 12:19 Actualizado: 17.06.2026 12:26

El Nuevo Hospital de Bocagrande, emblemática institución médica de Cartagena, se declaró en estado “insostenible” por una asfixiante crisis de liquidez. Tras el paro de brazos caídos de su personal médico por salarios atrasados, el centro asistencial notificó a Coosalud, Sura y Salud Total que ya no es viable atender a los enfermos.El sistema hospitalario de la capital de Bolívar acaba de ingresar a una de sus contingencias más severas en lo que va de 2026. El Nuevo Hospital de Bocagrande, uno de los centros asistenciales de alta complejidad más importantes para Cartagena y sus municipios circunvecinos, se declaró formalmente en un "punto de no retorno".A través de un dramático requerimiento de urgencia, la dirección de la clínica notificó a las Entidades Promotoras de Salud (EPS) que su capacidad operativa y financiera colapsó, exigiendo la evacuación y reubicación inmediata de 20 pacientes cuya estabilidad clínica corre peligro ante la imposibilidad de garantizar los insumos y la continuidad médica.La mecha que terminó por dinamitar la frágil estabilidad del hospital se encendió el pasado jueves 11 de junio, cuando una fracción mayoritaria del personal médico, de enfermería y asistencial decidió iniciar una interrupción de labores (paro de brazos caídos) como protesta por la acumulación de meses de pagos pendientes y honorarios atrasados.La parálisis laboral redujo a niveles mínimos la operatividad del complejo, poniendo en jaque procesos clínicos críticos y obligando a la administración a emitir un SOS institucional antes de que la crisis se traduzca en una tragedia en las salas de hospitalización. LEA TAMBIÉN Medidas de austeridadServicios de urgencias Foto:aRCHIVO PARTICULAR.El plan de contingencia diseñado por el Nuevo Hospital de Bocagrande pone la responsabilidad del traslado directamente sobre las aseguradoras, advirtiendo que el sostenimiento de la infraestructura médica ya no es financieramente viable. La gerencia exigió que los procesos de aceptación, logística de ambulancias y reubicación en camas de la red hospitalaria alterna de la región Caribe sean asumidos de forma inmediata por las empresas responsables de los afiliados.La administración hospitalaria fue enfática en aclarar que el actual colapso no obedece a un escenario de desidia interna o fallas en la gobernanza corporativa:“Las dificultades financieras que hemos venido soportando han llegado a un punto crítico e insostenible. No hemos llegado a esta situación por falta de gestión o de voluntad institucional”, reza el comunicado oficial expedido por la clínica.Durante los últimos meses, la gerencia implementó medidas de austeridad, optimización de inventarios y reorganización administrativa para blindar la atención a los usuarios, pero el estrangulamiento del flujo de caja terminó por vencer la resistencia del centro de salud. LEA TAMBIÉN El laberinto de las deudasServicios de urgencias. Foto:ARCHIVO PARTICULARLa crisis del Nuevo Hospital de Bocagrande es el síntoma de una patología mayor que aqueja al modelo de financiamiento de la salud en el país: la falta de giro oportuno de recursos y las glosas acumuladas por parte de las EPS hacia las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS). Los llamados de auxilio y las alertas tempranas enviadas por el centro hospitalario a las mesas de conciliación técnica fueron reiterados durante meses, sin que se consolidara una inyección real de liquidez.Frente a la inminencia de un cierre patronal o una parálisis total de los servicios de urgencias, la directiva del hospital elevó un llamado perentorio de intervención a la Superintendencia Nacional de Salud, al Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS) de Cartagena y a la Procuraduría General de la Nación. Se solicita que estas entidades actúen como garantes y apliquen medidas de policía administrativa para obligar a las EPS a responder por el traslado seguro de los pacientes en peligro.La cúpula directiva del Nuevo Hospital de Bocagrande aseguró que, pese a la huelga parcial del personal y el desabastecimiento financiero, continuarán implementando planes de contingencia para mantener a salvo a los enfermos que permanecen bajo su responsabilidad en las salas de cuidado. No obstante, el reloj corre en contra: de no materializarse la evacuación de los 20 pacientes en las próximas horas o un desembolso extraordinario de las EPS, Cartagena se enfrenta a la pérdida definitiva de uno de sus bastiones médicos más tradicionales, profundizando la brecha de acceso a la salud en la región.Además, te invitamos a ver: Documental de la periodista Jineth Bedoya Foto:Cartagena Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.