Más de tres décadas después de que comenzara la serie de crímenes que sembró el terror en Long Island, Estados Unidos, el asesino serial Rex Heuermann será condenado este miércoles a tres cadenas perpetuas.

La sentencia llega dos meses después de que el arquitecto de 62 años se declarara culpable de haber asesinado a ocho trabajadoras sexuales entre 1993 y 2010.La condena marca el final del caso de los asesinatos de Gilgo Beach, uno de los expedientes criminales más célebres y perturbadores de la historia reciente del área metropolitana de Nueva York.“Por fin estamos cerca”, dijo el fiscal del condado de Suffolk, Ray Tierney, al referirse al desenlace del proceso judicial.

Según el funcionario, la sentencia representa un cierre para las familias de las víctimas y permitirá que las autoridades destinen recursos a otras investigaciones pendientes.Entre las víctimas se encuentran Maureen Brainard-Barnes, de 25 años; Amber Lynn Costello, de 27; Megan Waterman, de 22, y Melissa Barthelemy, de 24, conocidas colectivamente como las “Gilgo Four”.

Heuermann también confesó los asesinatos de Valerie Mack, Jessica Taylor, Sandra Costilla y Karen Vergata, esta última un caso que no había sido vinculado previamente con él.“Tu voz nunca fue silenciada.