NoticiaLa investigación encontró que los mayores niveles de desinformación se concentran entre hombres, jóvenes de 18 a 24 años.La investigación, que incluyó a 1.456 participantes, evidenció que menos de dos de cada diez personas conocen cuándo ocurre la ventana fértil. Foto: iStockPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD17.06.2026 10:26 Actualizado: 17.06.2026 10:26
Una investigación desarrollada por el Instituto Latinoamericano de la Familia (Ilfarus) de la Universidad de La Sabana encendió las alertas sobre el nivel de conocimiento que tienen las personas en edad reproductiva acerca de su fertilidad. El estudio encontró que apenas el 16,4% de los participantes sabe identificar correctamente la ventana fértil, es decir, los días del ciclo menstrual en los que una mujer tiene mayores probabilidades de lograr un embarazo. LEA TAMBIÉN Los hallazgos surgen de una investigación realizada entre 2023 y 2024 en el marco del macroproyecto internacional Fertiplan, que incluyó a 1.456 participantes de Colombia y Ecuador. Los resultados fueron publicados en la revista científica Women’s Health Reports bajo el título ‘Variables Associated with Knowledge of the Fertile Window in Women and Men in Colombia and Ecuador’.El estudio se desarrolló en un contexto regional marcado por la disminución de los nacimientos en América Latina. Sin embargo, más allá de las tendencias demográficas, las investigadoras encontraron que persisten vacíos significativos en aspectos básicos de la salud sexual y reproductiva.“A pesar de vivir en un mundo hiperconectado, seguimos teniendo grandes vacíos en temas tan básicos como la conciencia de la fertilidad”, afirmó Amanda Rodríguez-López, autora principal de la investigación y profesora de Ilfarus.Además de evidenciar el bajo nivel general de conocimiento sobre la ventana fértil, el análisis identificó cuáles son los grupos con mayores niveles de desinformación. Según los resultados, los hombres, las personas de menor nivel socioeconómico y los jóvenes entre los 18 y 24 años presentan las mayores dificultades para comprender este concepto.Expertos piden fortalecer la educación sexual y reproductiva desde la adolescencia. Foto:iStockDe hecho, la mayoría de los hombres que participaron en la investigación desconocía qué es la ventana fértil, un hallazgo que, según las investigadoras, pone en evidencia una brecha persistente en la educación sexual y reproductiva.La investigación también encontró diferencias asociadas a factores económicos y educativos. Las personas con mayores ingresos, aquellas que manifestaban intención de tener hijos y quienes conocían métodos basados en el reconocimiento de la fertilidad tenían más probabilidades de identificar correctamente la ventana fértil. Lo mismo ocurría con quienes habían recibido información especializada sobre métodos de planificación familiar natural.Para las autoras, comprender este concepto tiene implicaciones que van mucho más allá de la posibilidad de lograr un embarazo. El conocimiento de la fertilidad también influye en la prevención de embarazos no planeados y en el cuidado de la salud reproductiva a largo plazo. LEA TAMBIÉN “Muchas personas quisieran tener hijos, pero por diversas razones están postergando la maternidad y la paternidad. Por eso es importante que puedan conocer y cuidar su salud fértil y que esta formación sea accesible para todos desde la adolescencia”, explicó Rodríguez-López.Las investigadoras consideran que una de las razones que explican el desconocimiento está relacionada con la forma en que tradicionalmente se aborda la educación sexual. Según Adriana Mari Espejo, coautora del estudio y estudiante posgradual, los programas de salud sexual y reproductiva suelen concentrarse principalmente en la prevención de embarazos no deseados y de infecciones de transmisión sexual.“La educación sexual suele enfocarse exclusivamente en la prevención de embarazos inesperados y de infecciones de transmisión sexual (ITS), mientras tanto dejan de lado el cuidado de la salud sexual y reproductiva desde el reconocimiento y cuidado de la fertilidad”, señaló la investigadora.La desinformación sobre fertilidad persiste en América Latina pese a la era digital. Foto:iStockA esto se suma, según explicó, una participación limitada de los hombres en las estrategias de educación reproductiva. La literatura revisada por las autoras muestra que con frecuencia este tipo de iniciativas están dirigidas principalmente a las mujeres, bajo la percepción de que el conocimiento sobre fertilidad es un asunto exclusivamente femenino.“Se piensa que no es importante que no sepan de esto, pero no es así”, sostuvo Espejo al referirse a la necesidad de involucrar más activamente a los hombres en los procesos de formación sobre salud reproductiva.Los resultados también revelaron que el fenómeno no presenta diferencias significativas entre Colombia y Ecuador. De acuerdo con María Isabel Griffin-Valdivieso, coinvestigadora y estudiante posgradual de la Universidad de La Sabana, ambas poblaciones siguen patrones similares de conocimiento y desconocimiento sobre la ventana fértil.“No se encontraron diferencias entre la población ecuatoriana y colombiana, ambas siguen el mismo patrón de conocimiento”, afirmó. LEA TAMBIÉN Para las investigadoras, las consecuencias de esta situación no se limitan a la ocurrencia de embarazos inesperados o a las dificultades para concebir. También afectan la capacidad de las personas para tomar decisiones informadas sobre su salud reproductiva y ejercer de manera autónoma el cuidado de su fertilidad.Ante este panorama, las autoras del estudio consideran necesario fortalecer los programas de educación sexual existentes e incorporar contenidos relacionados con el conocimiento del ciclo menstrual y la fertilidad. Asimismo, proponen actualizar los currículos de las carreras de la salud para que los futuros profesionales cuenten con herramientas que les permitan orientar adecuadamente a sus pacientes.Rodríguez-López señaló que ampliar el acceso a este conocimiento podría traducirse en beneficios para la salud pública. “Este conocimiento rápidamente puede llevar a mejorar los indicadores de salud pública relacionados con la disminución de los embarazos inesperados y el cuidado de la salud de la mujer”, indicó.Jóvenes y hombres, los que menos conocen sobre la ventana fértil, según investigación. Foto:iStockFinalmente, las investigadoras hicieron un llamado a promover políticas públicas que contribuyan a cerrar las brechas educativas existentes sobre fertilidad y ciclo menstrual. A su juicio, el acceso a información clara y basada en evidencia sobre la capacidad fértil de las personas debe convertirse en un componente esencial de la educación en salud.La conclusión del estudio es contundente: en una región donde cada vez nacen menos niños, millones de personas continúan sin conocer aspectos fundamentales sobre su propia fertilidad. Para las autoras, garantizar que este conocimiento llegue a toda la población no debería ser un privilegio, sino una condición básica para fortalecer la autonomía personal y el cuidado integral de la salud reproductiva.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










