Mientras por el momento aguarda una definición sobre su situación procesal en una quinta de San Vicente, provincia de Buenos Aires, Konstantin Rudnev eligió salir a dar su versión de los hechos. El hombre ruso de 59 años, acusado de liderar una red internacional de trata de personas y narcotráfico bajo la fachada de centros de yoga y espiritualidad, difundió mensajes en redes sociales en los que intenta correrse del rol de jefe de una secta coercitiva para presentarse como un perseguido político: "Pasé más de 12 años en cárceles rusas por oponerme públicamente al régimen de Putin y a la guerra". Pero por ahora su situación es complicada: la Cámara Federal de Casación revocó la prisión domiciliaria que había obtenido al considerar que continúa existiendo riesgo de fuga. "Ahora en Argentina el juez revocó mi arresto domiciliario y quieren enviarme de nuevo a la cárcel. Escuchen mi mensaje", dijo y agregó: "Yo, Konstantin Rudnev, quiero hablarles a la gente de todo el mundo sobre una gran ilusión que existe en nuestra sociedad actual: la democracia. ¿Realmente el pueblo es quien manda?". También cuestionó el sistema penitenciario: "Las cárceles son un rudimento de la sociedad, las cárceles deben ser abolidas, ni una sola persona estando en la cárcel se hizo mejor". Konstantin Rudnev fue a la cárcel luego de que médicos de un hospital denunciaron que una embarazada rusa era sometida y controlada por el grupo.