Mientras comenta partidos del Mundial 2026 desde un estudio de streaming en San Miguel, Rocío Oliva escucha debates, analiza formaciones y arriesga pronósticos. Son conversaciones que le resultan familiares. Durante años compartió ese mismo ejercicio con Diego Maradona, e incluso disfrutó Brasil 2014 junto al ídolo en la tribuna."Hablábamos todo el tiempo de fútbol. De los jugadores, de los equipos, de cómo se paraban en la cancha. Diego analizaba detalles que muchas veces otros no veían", recuerda Rocío.Hoy Oliva forma parte de Entretiempo San Miguel, el primer streaming futbolero del distrito y que sigue la Copa del Mundo con una mirada local. La propuesta nació hace apenas unas semanas: "Soy vecina de San Miguel, vivo en Bella Vista desde hace 35 años. Cuando me hicieron la propuesta dije que sí enseguida porque me gustó la idea de hacer algo para los vecinos", explica.Por el programa, que sale desde el espacio social, político y cultural Más San Miguel ubicado en Muñiz, ya pasaron artistas que realizaron murales de Maradona y Messi, músicos y un fotógrafo que registró los festejos del Mundial de Qatar en la avenida Perón o la plaza Mitre. Sale los lunes, miércoles y viernes, de 20 a 21 por YouTube.Más allá del streaming, el fútbol ocupa un lugar central en la vida de Oliva desde mucho antes. Jugó desde chica, estudió periodismo deportivo, realizó el curso de directora técnica y actualmente dirige una academia de fútbol. "Siempre estuve ligada al deporte. Es lo que más me gusta hacer y por eso también traté de prepararme y perfeccionarme", cuenta.El Mundial actual la encuentra frente a una cámara, pero inevitablemente la lleva a recordar otras copas del Mundo vividas desde un lugar muy distinto. Durante años acompañó a Maradona y compartió con él incontables conversaciones futboleras.Uno de los recuerdos que más presente tiene ocurrió durante Brasil 2014, cuando Alemania goleó 7 a 1 al seleccionado local en una de las mayores sorpresas de la historia de los mundiales. "Nos sorprendió muchísimo. Diego estaba impactado porque no esperaba una diferencia tan grande. Fue un resultado que nadie imaginaba", recuerda.Sin embargo, asegura que lo más valioso no eran esos momentos puntuales sino la manera en que Maradona observaba el juego: "Le gustaba analizar. Miraba mucho los movimientos, los planteos tácticos, cómo se acomodaban los equipos dentro de la cancha. Siempre había algo para discutir de fútbol", señala.Aunque reconoce que siempre existe una simpatía natural por la Selección Argentina, intenta correrse del rol de hincha cuando analiza los partidos: "Lo vivo más desde lo futbolístico. Me gusta el análisis puro del juego y trato de ser bastante crítica. Después, obviamente, uno quiere que gane Argentina", afirma.Además de su trabajo en medios, sigue recorriendo clubes y canchas del conurbano. Días atrás participó de un torneo solidario en Merlo y asegura que mantiene intacta su pasión por el fútbol de barrio. Le gusta el potrero, se crío en ese ambiente y siempre que puede participa de alguna actividad. Mientras el Mundial sigue avanzando y el streaming suma espectadores, Oliva continúa encontrando en el fútbol el lugar donde más cómoda se siente.