Durante varios veranos, Pep Guardiola logró convencer a Bernardo Silva de quedarse en el Manchester City, aunque este miércoles el Real Madrid hizo oficial su fichaje por dos temporadas.

El técnico español siempre lo consideró un pilar de su proyecto y uno de los jugadores más importantes del plantel. Desde su llegada en 2017 hasta que hace unos meses anunció que se marcharía al finalizar su contrato en junio, el portugués fue una de las señas de identidad de los éxitos del City. Irremplazable, no hay otro jugador como él en el mercado, y por eso lo pretendían los grandes clubes de España.

A sus 31 años, Bernardo Silva lo ha ganado todo. En más de 600 partidos, con 111 goles y 103 asistencias, conquistó seis Premier League, una Champions League y otra decena de títulos con los ‘Sky Blues’, donde ya es una leyenda y una pieza clave del dominio del club en la última década. Es difícil entender el City de Guardiola sin el motor de Bernardo en el mediocampo.

A lo largo de los años, hacerse un lugar como titular indiscutible con Guardiola ha sido casi imposible, excepto para Silva, que siempre encontró espacio en el once. Jugó como extremo, volante, mediapunta e incluso como falso ‘9’. Ha ocupado todas las zonas del campo y siempre rindió. En el Real Madrid aún se recuerdan sus actuaciones en eliminatorias de Champions, donde parecía no agotarse incluso tras 120 minutos.