En mayo de 2026, la Marina reveló por primera vez mayores detalles de su plan de construcción anual para los próximos 30 años. El proyecto incluye la construcción del acorazado Clase Trump que, según adelantaron, costará unos 17.500 millones de dólares y podría tener propulsión nuclear.“El acorazado de propulsión nuclear está diseñado para proporcionar a la flota un aumento significativo en la capacidad de combate gracias a una mayor autonomía, una velocidad superior y la posibilidad de albergar los sistemas de armas avanzados necesarios para la guerra moderna”, reza el plan, revelado por la página oficial de la Armada estadounidense. De acuerdo con el comunicado, la función principal del acorazado será "proporcionar fuego ofensivo de gran volumen y largo alcance". En su diseño, también se destacó la parte alta de la embarcación, que servirá como "una plataforma de mando y control avanzada, robusta y con alta capacidad de supervivencia”.Desde que el propio presidente Donald Trump anunció en diciembre pasado la construcción de la nueva flota de la Armada, en la que aparece el acorazado, los funcionarios de la Marina han citado el antiguo programa DDG(X), que estaba destinado a suceder a los destructores de la Clase Arleigh Burke, para justificar los requisitos del nuevo programa.El acorazado clase Trump de la Armada podría ser un bombardero nuclearHoy, la potencia ofensiva de la Marina se basa en su docena de portaaviones nucleares, sus submarinos de ataque y balísticos, y destructores y cruceros equipados con modernos sistemas Aegis. El acorazado Clase Trump, de concretarse, cambiará este panorama.Para recuperar la capacidad de fuego de largo alcance, compensar la retirada de buques guiados por misiles y la creciente competencia de China y Rusia, aparece la propuesta de una nueva clase de acorazados, bautizada de manera informal como Trump-class battleship (buque de guerra clase Trump).El anuncio del proyecto fue hecho por el presidente desde su mansión Mar-A-Lago, en Palm Beach. Al referirse a la embarcación, Trump la describió como "la nave será la más rápida, la más grande y, por mucho, 100 veces más poderosa que cualquier acorazado jamás construido". Por eso, el primer mandatario resolvió bautizarla como "la Flota Dorada de Estados Unidos”.El sitio especializado en defensa y seguridad 1945 dice que “los defensores de la Trump-class señalan que este buque, que sería mucho más grande que los destructores modernos, podría ofrecer una capacidad de ataque estratégico desde el mar, llenando un vacío significativo en el arsenal naval”.A diferencia de los acorazados que navegaron los mares hasta los años 90, los de la Trump-class tendrían modernos sistemas de ataque:Misiles hipersónicos Conventional Prompt Strike (CPS), que podrían ser configurados para uso dual, nuclear o convencional.Capacidad de portar armas nucleares de bajo rendimiento, según las doctrinas actuales de disuasión.Dispositivos de largo alcance desde una plataforma móvil en superficie, lo que agregaría flexibilidad estratégica.La posibilidad de equipar a estos nuevos acorazados con armas nucleares no es solo una cuestión técnica, sino geopolítica. Algunos analistas advierten que integrar armas nucleares en buques de superficie podría normalizar el uso de estas armas en escenarios de crisis, aumentando el riesgo de una escalada no deseada.El concepto detrás de este nuevo acorazado, desde la perspectiva de algunos estrategas, representa una adaptación de la doctrina naval a los desafíos actuales. Sin embargo, su potencial uso nuclear es lo que más divide a expertos y políticos.Las discusiones en el Pentágono y en el Congreso reflejan esta división. Mientras algunos consideran esta plataforma como una pieza clave para disuasión y presencia naval estadounidense a nivel global, otros advierten sobre los peligros de cruzar límites estratégicos.
Por orden de Trump: la Armada avanza en los planes para construir un potente acorazado de 17,5 mil millones de dólares capaz de tener propulsión nuclear con el nombre del presidente
La Marina de Estados Unidos quiere comprar 15 nuevos acorazados de la clase Trump en los próximos 30 años.El presupuesto del 2027 destinará una importante suma para la construcción de los nuevos buques de guerra.






