Cumbre en EvianEl comentario, durante la �ltima reuni�n multilateral, refleja los que ha sido la cumbre de Evian, donde todo ha sido dise�ado para complacer al presidente norteamericanoEl presidente de Estado Unidos, Donald Trump, durante la cumbre del G-7.AP PhotoCarlos FresnedaEnviado especual EvianActualizado Mi�rcoles,
junio
13:53"�Soy el jefe!", se jact� el presidente de EEUU, Donald Trump, en un tono ir�nico en la �ltima reuni�n multilateral del G-7 consagrada al "crecimiento econ�mico". El presidente norteamericano se hizo esperar, como es habitual en �l, y decidi� romper el hielo ante el resto de los l�deres con su mordaz comentario, que refleja efectivamente lo que ha sido de principio a fin la cumbre de Evian, con el broche de oro de Versalles. Trump felicit� personalmente al presidente de Francia, Emmanuel Macron, por haber celebrado "una cumbre muy bien organizada" que ha servido para para enmendar las relaciones trasatl�nticas. Todo fue dise�ado en Evian precisamente para complacer al presidente norteamericano, que accedi� a cambiar sus planes y quedarse hasta la cena final con otra de sus frases para la posteridad: "Versalles no es pan de oro, sino oro de verdad". Pese a su calidad de anfitri�n, Macron se mantuvo pr�cticamente en segundo plano hasta la conferencia de prensa final y cedi� por completo el protagonismo al "amigo americano", que pudo capitalizar el acuerdo con Ir�n y subirse de nuevo al carro de la paz en Ucarnia con un cara a cara con Zelenski. Trump se sinti� c�modo y presto a hacer sus breves e incisivos comentarios en presencia de las c�maras al inicio de los encuentros. "�Quer�is quedaros a la reuni�n? Por m� no hay problema", fue su manera de rubricar su entrada en escena tras decir aquello de "I am the boss", uno de los momentos �lgidos de la cumbre junto a aquel otro en el que el canciller Merz le regal� la camiseta de Alemania con TRUMP grabado en la espalda junto al n�mero 47. El presidente norteamericano fue tratado a cuerpo de rey por su anfitri�n franc�s, que concibi� el toque de final de Versalles como "un momento para la celebraci�n de nuestra amistad". "No es una cena de gala, sino un cena para celebrar los 250 a�os de la independencia de Estados Unidos, en la que Francia jug� su papel", precis� Macron, presto a capitalizar tambi�n el �xito diplom�tico de su �ltimo G7 a diez meses de su despedida del El�seo. "Versalles y Estados Unidos" da t�tulo a la exposici�n concebida a la medida de Trump, que entrar� con Macron y Brigitte en el flamante sal�n de los espejos coincidiendo con el crep�sculo en los jardines. No habr� fuegos artificiales al estilo 4 de julio, ni espect�culos de luz y sonido en las fuentes, pero Trump se marchar� con una experiencia inmersiva en la "grandeur" francesa que le har� sentirse no ya como "el jefe", sino como un aut�ntico rey.












