Cartagena de Indias es la perla del Caribe colombiano, la visita inexcusable, la ciudad que por sí sola justificaría un viaje a Colombia. La joya, junto con La Habana y San Juan de Puerto Rico, de la arquitectura colonial en América. Pero no es oro todo lo que reluce. El turismo masivo también llegó hace tiempo a esta ciudad y con él, los engaños, los precios desorbitados y la búsqueda del dólar del turista a toda costa. Estos son algunos consejos que te pueden venir bien si tienes pensado viajar aquí: 1. Ojo con los taxis. Son de color amarillo y no tienen taxímetro. Pero sí están obligados a llevar una carta de precios, que no siempre te van a enseñar. Hay que negociar la tarifa, pero un recorrido dentro de la ciudad amurallada o hasta Getsemaní en 2026 cuesta oficialmente 12.500 pesos colombianos (poco más de 3 euros). A Bocagrande, la tarifa oficial es la misma, aunque te van a pedir entre 15.000 y 18.000 pesos (4,5 euro) si te ven con pinta de turista. No dejes que te cobren de más. También funcionan muy bien Uber y la aplicación Indrive, que es muy popular en el país.2. En el centro histórico verás docenas de agencias de viaje que ofrecen excursiones, tours y actividades por otras ciudades del Caribe colombiano. No te fíes de cualquiera que te ofrezca excursiones por la calle; trata de contratar en una agencia que tenga oficina propia. Busca comentarios en su web o en Google antes de pagar nada.3. Una de las excursiones más ofrecidas es a Playa Blanca, en Barú. No te la aconsejo: el entorno es muy bello y el agua, cristalina. Pero el exceso de vendedores ambulantes insistentes hasta la saciedad, la masificación, sobre todo en época de vacaciones locales y fines de semana, y la rusticidad (por no decir cutrez) de los servicios (hoteles, restaurantes, baños públicos) te arruinarán la experiencia. La insistencia de vendedores ambulantes y pseudomasajes también la vas a sufrir en la playa de Bocagrande.4. Si quieres hacer una excursión a la playa, elige mejor las islas del Rosario. No esperes unas islas tropicales de largas playas de arena blanca orladas por cocoteros (como en los folletos turísticos), pero al menos no están tan masificadas y los servicios son de más calidad.5. Si quieres cambiar euros o dólares a pesos, no tendrás problema. Hay muchas casas de cambio por todos lados, compara tipos y comisiones. Y evita cambiar en el aeropuerto, el tipo de cambio es siempre el menos rentable.6. Es habitual que te incluyan directamente la propina en la cuenta de los restaurantes. Te guste o no te guste. Así que, si eres de los que no suelen dejarla, aquí no te vas a librar.7. Siempre que me preguntan si es seguro viajar a Colombia contesto que sí. Aunque aún hay zonas conflictivas, por donde vamos los turistas es seguro, tomando las precauciones debidas y con sentido común. En Cartagena hay mucha policía constantemente patrullando las calles. Aún así, no seas ingenuo y no lleves a la vista objetos de valor (relojes, cadenas, teléfonos móviles…) y evita zonas de las periferias como Olaya Herrera, El Pozón, La Magdalena, La María o El Paraíso.8. Verás muchos agentes de la municipalidad con chalecos naranja. Son personal de la Secretaría de Turismo que están para informar y asesorar a los turistas. Y son amabilísimos.9. Aunque abundan los restaurantes para turistas con comida internacional, no dejes de probar la comida callejera. Además de estar rica, es una forma de integrarte. Verás docenas de puestos de frutas, de limonada, de patacones. Inclusive hay un kiosco callejero de cócteles de marisco superfamoso, El Sombreron Ostreria, en la avenida Venezuela, cerca del parque Centenario. Lleva más de 40 años funcionando.10. No compres piedras preciosas a vendedores ambulantes, puede que te engañen y pagues un dineral. La esmeralda es la piedra colombiana por excelencia y las hay muy caras. Si vas a invertir en una, asegúrate de que tenga certificado y cómprala en una joyería oficial.11. En Cartagena vas a sudar y pasar calor siempre. Si puedes elegir cuándo ir, los meses de temperatura más suave son diciembre, enero y febrero. Julio y agosto son tremendos de temperatura y humedad, aunque es cuando van más españoles por razones obvias. Además, hay posibilidad de huracanes y oleaje fuerte entre julio y noviembre.12. Precisamente por esto, distribuye bien tu día y elige la hora a la que ir a cada sitio. Al castillo de San Felipe, por ejemplo, ve temprano. A partir de las 11.00 cae plomo fundido sobre la fortaleza. Lleva gorro y agua. Getsemaní, el barrio de moda, es una cosa de día y otra bien diferente, y mucho mejor, de noche. Las murallas se ven mejor al atardecer; a mediodía cae fuego sobre ellas.
12 cosas que deberías saber antes de viajar a Cartagena de Indias
Consejos para visitar esta bella ciudad de Colombia, donde el turismo masivo, los precios desorbitados y sus temperaturas altísimas pueden jugar una mala pasada












