Estados Unidos e Irán han alcanzado un acuerdo de paz, pero Israel busca torpedearlo. Según Washington, los dos países lo firmaron virtualmente el pasado 14 de junio con el objetivo de poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. Se trata, de hecho, de un memorando de entendimiento anunciado por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, país que ha actuado como mediador clave en las negociaciones. Pero, ¿qué hay detrás de este acuerdo? ¿Para qué ha servido esta guerra?PublicidadEl memorando establece una hoja de ruta y abre un periodo de 60 días para negociar el acuerdo definitivo y tratar, sobre todo, las cuestiones más delicadas, como el programa nuclear de Irán. El contenido íntegro del preacuerdo no se dará a conocer hasta el 19 de junio cuando los dos países firmen definitivamente en Ginebra, Suiza. ¿Qué podría salir mal?Una de las líneas rojas que pone la República Islámica es el Líbano. Las autoridades iraníes piden la retirada de las tropas de la región, sin embargo, Israel, que no ha formado parte de este acuerdo, dice que no se siente vinculado a ningún compromiso que limite sus operaciones contra Hezbolá. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que "pese a todas las presiones y a las que vendrán", las tropas israelíes no tienen intención de abandonar el sur del Líbano. Con "presiones" se refería a las derivadas de este preacuerdo y a las exigencias de "responsabilidad" militar que Donald Trump ha dirigido a Benjamín Netanyahu.El primer ministro israelí se encuentra en una posición delicada. Con elecciones en el país programadas para octubre de este año, si desafía a Trump para satisfacer a los sectores más duros de su coalición, que exigen la ocupación indefinida del sur del Líbano, se arriesga a romper por completo su alianza con Estados Unidos. Si cede, corre el riesgo de enfrentar una inminente crisis de gobierno, el fin de su coalición de ultraderecha y un escenario electoral sumamente complejo.El preacuerdo entre Estados Unidos e Irán incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, uno de los puntos más urgentes. Algunas embarcaciones ya han estado cruzando por este cuello de botella, pero antes de que se reanude la circulación completa, las fuerzas navales de ambos países deben llevar a cabo una operación conjunta de desminado.PublicidadTras la ofenisva incial lanzada por Washington y Tel Aviv, Irán respondió con su mejor arma económica: usó su arsenal de minas navales -uno de los más grandes del mundo- para cerrar el tráfico en el estrecho y asfixiar así el mercado global. Según fuentes iraníes, el proceso de desminado se realizará en un plazo de 30 días bajo condiciones previamente acordadas, pero esta postura difiere de la de Washington, que pedía una apertura incondicional inmediata.La República Islámica confía también en que durante el periodo de negociación Washington ofrezca un plan de reconstrucción del país de al menos 300.000 millones de dólares y que levante por completo las sanciones sobre su economía.Si el acuerdo acaba materializándose, la guerra entre ambos países llegará a su fin, al menos de la forma en la que se ha estado desarrollando durante los últimos tres meses. ¿Podrá seguir Irán con su programa nuclear?