Morena y sus aliados intentan poner orden en una carrera interna que ha desbordado a sus dirigentes nacionales. Con más de 50 aspirantes a las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027, la coalición busca disipar el riesgo de fracturas, aplicando un conjunto de reglas que se darán a conocer oficialmente este miércoles. Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, ha anunciado que la convocatoria para seleccionar las “coordinaciones estatales de defensa de la transformación” incluirá a los tres partidos que, desde 2019, han competido juntos en casi todas las elecciones federales y locales.El registro de aspirantes estará abierto del 22 al 26 de junio y el proceso interno durará prácticamente dos meses (julio y agosto) para levantar las encuestas y decidir las 17 candidaturas durante septiembre. Un proceso con tiempos y reglas semejantes al empleado por Morena y sus aliados en el verano de 2023, cuando las llamadas “corcholatas” se disputaron la aspiración presidencial del oficialismo. El resto de las candidaturas para 2027, que incluyen las de diputados federales, locales y presidentes municipales, deberán definirse a más tardar el 31 de diciembre. Las encuestas serán levantadas por la Comisión Nacional de Elecciones y los resultados serán inapelables.Cada uno de los partidos ajustará las bases generales de la convocatoria a sus propios estatutos con la idea de definir mediante encuestas los perfiles mejor posicionados en cada entidad. En el caso de Morena, el proceso estará a cargo de la Comisión Nacional de Elecciones, que preside Citlalli Hernández. Un primer filtro será el registro de aspirantes de la próxima semana para lo que los aspirantes tendrán que haberse separado de sus cargos públicos, ya sea mediante renuncia definitiva o licencia temporal.Ante el alto número de cuadros que han manifestado sus aspiraciones a participar en algunos Estados, se decidió aplicar un primer filtro con un primer sondeo que arroje luz sobre los que tienen menos posibilidades. La encuesta definitiva será con máximo seis precandidatos. La Comisión Nacional de Elecciones hará una valoración de idoneidad de las candidaturas a partir la trayectoria política, antecedentes y reconocimiento territorial de los prospectos. Tal como acordaron en mayo, en pleno desarrollo del caso Rocha -la acusación de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa por nexos con el narco-, el oficialismo endurecerá la preselección para evitar perfiles cuestionados públicamente.De acuerdo con un documento con las bases de la convocatoria al que tuvo acceso EL PAÍS, queda prohibido hacer “campañas dispendiosas”, así como el uso de recursos públicos, la contratación de propaganda en medios y anuncios espectaculares, así como las agresiones entre contendientes. Se establece, además, que el registro del aspirante puede ser cancelado en caso de violaciones graves a los términos de la convocatoria y los estatutos partidistas.Ariadna Montiel, dirigente de Morena desde el pasado 3 de mayo, ha vinculado la designación de los coordinadores con la campaña de defensa de la soberanía iniciada por su partido el pasado 5 de junio, luego del discurso en el que la presidenta Claudia Sheinbaum elevara el tono frente a lo que considera una injerencia de Estados Unidos en el proceso político mexicano. “Hay mucha conciencia del momento político que vivimos, del acoso a nuestro proyecto de nación por la ultraderecha internacional”, ha dicho Montiel, al justificar la anticipación de los tiempos electorales por parte de la coalición gobernante.La lideresa también ha confirmado que la alianza con Verde y PT será casi total, con lo que se culminaría un proceso de reconstrucción encabezado por Citlalli Hernández. La coalición se vio afectada durante el primer trimestre del año por las fallidas negociaciones de la reforma político-electoral de la presidenta Sheinbaum, cuyo proyecto original fue rechazado por los diputados del Verde y del PT. Las tensiones se incrementaron al caerse el llamado “Plan B”, también por la falta de apoyo de los aliados, con el que la presidenta pretendía empatar su consulta de revocación de mandato con las elecciones de 2027. Desde su llegada a la Comisión Nacional de Elecciones, en abril pasado, Citlalli Hernández emprendió una operación cicatriz con sus aliados, necesaria tras las tensiones vividas entre sus dirigentes y la expresidenta de Morena, Luisa María Alcalde.Lejos de esos días de tensión y desencuentros, Ariadna Montiel ha mostrado su confianza en concretar la alianza en la mayoría de los Estados, aunque legisladores del Verde y el PT dan por hecho que en San Luis Potosí no se logará una propuesta de coalición por la insistencia del Partido Verde de postular a la senadora Ruth González Silva, esposa del actual gobernador, Ricardo Gallardo. En otros 10 Estados, el Verde pugna por encabezar la coalición, aunque es en Colima, Nayarit y Quintana Roo donde sus cuadros tienen posibilidades reales de medirse con los morenistas.