La participación de la Agencia Valenciana Antifraude fue clave para destapar la presunta trama corrupta que orquestó un teniente coronel para embolsarse parte del dinero público destinado a la reforma de casas cuartel de la Guardia Civil en la provincia de Valencia. Los funcionarios de Antifraude, en funciones de auxilio judicial a la Fiscalía Anticorrupción, acudieron a cada una de las obras (con cuya facturación hinchada se desviaron fondos al bolsillo del uniformado) de cara a confirmar y acreditar el fraude.
La estratégica colaboración entre el Ministerio Público y la entidad dependiente de las Corts Valencianes fue desactivada por el actual director de la agencia, Eduardo Beut, elegido por el PP y Vox.
Los funcionarios de Antifraude acudieron a inspeccionar los trabajos que se realizaron en el acuartelamiento de Benimaclet, donde la presunta trama corrupta del teniente coronel Miguel Ángel E. T. propició sobrecostes “extremos” de hasta un 348% en las reformas en vestuarios y zonas comunes. Además, se “atomizaron” las facturas para no levantar sospechas, según el informe de Asuntos Internos de la Guardia Civil.
En el Edificio Fuente de San Luis, los investigadores confirmaron que se facturaron actividades en el subsuelo que no se podían verificar. En este caso, los sobrecostes detectados fueron del 72%. Además, los investigadores concluyeron que se habían facturado “puertas inexistentes”.






