Rubicelia Ramírez relata lo que ocurrió en la mañana del 2 de junio cuando un comando armado ingresó en su casa en Veracruz, sacó a toda su familia al patio, esposó a su hija de 38 años y la desapareció. No ha vuelto a tener noticias de ella

A Roxana Guzmán se la llevaron delante de los ojos de sus padres, de sus hijos, de su hermano y sus sobrinos. Un comando armado arrancó a la periodista de Veracruz de su casa, la tumbó en el patio de su familia en Nanchital, la esposó y golpeó, la tiró en la calle antes de meterla a trompicones en la parte de atrás de un coche y llevársela “rumbo a lo desconocido”. Era la mañana del 2 de junio. Han pasado ya dos semanas sin noticias de su paradero y su familia está “destrozada, acabada”. Así lo define su madre, Rubicelia Ramírez, que tiene 62 años y un miedo total. Con voz amable, la mujer reconoce que nunca imaginó tener que dar entrevistas, tener que vivir esto: “Me uno de corazón a las madres buscadoras porque esto es estar en un infierno”. La Fiscalía General de la República (FGR) ha atraído la investigación sobre la periodista tras lo rápido que ha escalado el caso, en parte debido al brutal video de su secuestro. Los agentes federales apenas este lunes llamaron a Rubicelia para reportarse. Eso la ha tranquilizado un poco, cuenta al otro lado del teléfono: “Siento que va a haber más presión, que van a redoblar esfuerzos. Tienen que avanzar ya para que me entreguen a mi hija”.