La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia, que se celebra el 21 de junio, enfrenta en las urnas a dos extremos políticos: el aspirante de extrema derecha Abelardo de la Espriella y el candidato izquierdista Iván Cepeda. En medio de una contienda muy ajustada y de una creciente polarización, ambas campañas juegan sus últimas cartas en la recta final para lograr la victoria. ¿A qué están apostando? ¿Por qué algunas regiones, el voto en las grandes ciudades y la movilización de los abstencionistas serán claves? ¿Qué factores podrían inclinar la balanza en la segunda vuelta presidencial en Colombia? En la primera vuelta, celebrada el 31 de mayo, Cepeda obtuvo 9.703.921 votos (el 40,99%) frente a De la Espriella, que recibió el apoyo de 10.366.143 ciudadanos (43,78%). Una diferencia a favor del aspirante de derechas de 662.222 votos. Fueron unas elecciones en las que, además, ninguno de los candidatos de centro, Sergio Fajardo y Claudia López, ni la principal representante de la derecha tradicional, Paloma Valencia, lograron superar el 7% del apoyo popular. TE PUEDE INTERESAR En cuanto al análisis regional de la elección, De la Espriella ganó en buena parte del centro del país, en las zonas montañosas y andinas. En cambio, Cepeda se impuso en el Caribe y la costa pacífica, las zonas fronterizas, el sur del país y Bogotá. Se trata de una tendencia que reproduce, a grandes rasgos, los resultados de las elecciones presidenciales de 2018 y 2022, así como los del referéndum sobre el Acuerdo de Paz con la guerrilla de las FARC en 2016. Sin embargo, al analizar los números en detalle, Abelardo de la Espriella logró avanzar en varias regiones donde la izquierda tenía hace cuatro años una ventaja amplia. El pulso por ganar el Caribe Durante la recta final de la campaña, ambos candidatos se han volcado en conseguir respaldo ciudadano en la costa Caribe de Colombia. Se trata de una región que concentra alrededor del 22% de la población, repartida en ocho provincias, y que cuenta con varias ciudades de más de medio millón de habitantes, como Cartagena, Santa Marta o Barranquilla. TE PUEDE INTERESAR "Una de las regiones que puede cambiar el rumbo de la elección es el Caribe. Vimos en la primera vuelta que Cepeda ganó por un margen estrecho respecto a De la Espriella. Tenemos departamentos como Cesar que quedaron muy parejos, con una diferencia de menos de 1.000 votos", afirma la analista política Andrea Dávila Claro. Con este panorama, tras la primera vuelta, De la Espriella, que cuenta con el beneplácito de Donald Trump, ha redoblado sus esfuerzos por conquistar el Caribe. "Cada vez que regreso a esta tierra recuerdo quién soy, de dónde vengo y por qué vale la pena darlo todo por Colombia", declaró el ultraderechista en un mitin en Montería, ciudad en la que vivió su infancia y parte de su juventud. TE PUEDE INTERESAR En el lado opuesto, la izquierda busca defender una zona en la que ha logrado imponerse en las elecciones presidenciales más recientes. Hace cuatro años, el actual presidente, Gustavo Petro, ganó en los ocho departamentos que componen el Caribe. Por eso ahora Cepeda busca recuperar el terreno perdido en la primera vuelta. "Nuestra campaña la ha hecho la gente en las calles. No necesitamos derrochar dinero ni comprar conciencias. La gente, sobre todo la juventud, en su creatividad, ha sabido llevar nuestro mensaje y nuestro programa a cada rincón del país", declaró el líder izquierdista en su cierre de campaña en el municipio de Soledad, situado cerca de Barranquilla. TE PUEDE INTERESAR ¿Apoyan los ‘clanes’ del Caribe a alguno de los candidatos? Otro factor relevante es el apoyo de los denominados ‘clanes’, organizaciones que, según la periodista y autora del libro La Costa Nostra, Laura Ardila, operan en las elecciones como "asociaciones extraoficiales que cimentan su acceso al poder a través de redes clientelistas de amiguismo y de compra de votos". Públicamente, De la Espriella ha tratado de desmarcarse de los ‘clanes’, asegurando que no acepta el apoyo de partidos ni de líderes políticos tradicionales. Sin embargo, investigaciones del medio local La Silla Vacía apuntan a la existencia de alianzas entre el ultraderechista y algunos de estos poderosos grupos, como la familia Char, del departamento del Atlántico, o los Bechara, de Córdoba. TE PUEDE INTERESAR Cepeda también asegura que no contempla alianzas con estos grupos. Abelardo de la Espriella afirmó, sin aportar pruebas, que existe una operación de compra de votos en la región Caribe para favorecer la campaña de su rival. En respuesta, el líder izquierdista negó tajantemente las acusaciones. "Su denuncia es equivalente al cuento de aquel que sorprenden robando, y para desviar la atención se pone a gritar: ‘Allá va, atrapen al ladrón’", escribió en su cuenta de X. TE PUEDE INTERESAR Algunos expertos cuestionan que los clanes políticos y los partidos tradicionales puedan mover realmente la aguja en unas elecciones presidenciales. "Si fuera tan fácil, pues uno se reúne con las cabezas de los clanes y se asegura la Presidencia. Y no es así. Las elecciones pasadas, en las que ganó Gustavo Petro, casi todos los partidos se fueron con Rodolfo Hernández", argumenta Javier Duque Daza, politólogo y profesor de la Universidad del Valle. La batalla por el voto urbano del centro del país Aunque en la primera vuelta Cepeda logró más votos que los demás candidatos en Bogotá, con el 41,67% de los apoyos, su partido, el Pacto Histórico, retrocedió en la capital si se compara con los resultados de hace cuatro años. En la primera vuelta de 2022, Gustavo Petro obtuvo el 47,05% de los votos. TE PUEDE INTERESAR Se trata de una caída significativa, teniendo en cuenta que en Bogotá vive alrededor del 15% de los habitantes del país. "Colombia es un país de ciudades. La derecha ganó en Medellín, en Bucaramanga, estuvo cerca en Bogotá. Colombia tiene 1.170 municipios y, dentro de estos, hay muchas ciudades intermedias de 500.000 o 600.000 habitantes. Y ahí ganó De la Espriella", explica el profesor Duque Daza. En consecuencia, De la Espriella logró concentrar más votos en comparación con los resultados obtenidos en la primera vuelta de hace cuatro años por los representantes de la derecha Federico Gutiérrez y Rodolfo Hernández, sobre todo en los núcleos urbanos de la región andina. TE PUEDE INTERESAR "De La Espriella ganó en Medellín, Cúcuta y Bucaramanga, lo que le permitió tener suficiente impulso para concentrar el voto urbano tanto en la región centro-oriente como en Medellín, donde destronó al uribismo como principal opción política de derechas", sostiene el politólogo Alejandro Chala en un análisis publicado por la Fundación Pares. Ante estas cifras, Cepeda ha intentado acelerar su campaña en varias ciudades del interior del país, predominantemente conservadoras, con grandes actos en Medellín o Bucaramanga. Por su parte, De la Espriella busca ampliar sus márgenes en los departamentos andinos. TE PUEDE INTERESAR Y aunque las elecciones celebradas el 31 de mayo registraron el mayor porcentaje de participación en la historia de las presidenciales colombianas, en algunos municipios y ciudades intermedias menos de la mitad de la población acudió a votar. Son lugares que, para expertos como Michael Weintraub, profesor de la Universidad de los Andes, podrían marcar la diferencia el 21 de junio. "La clave está en ver en qué lugares la participación fue baja. Y hay una especie de luna creciente que va desde Nariño, pasando por la costa del Pacífico hasta La Guajira, en donde sucede este fenómeno", afirma el académico. Por esta razón, ambos aspirantes intentan captar la atención de los abstencionistas. "Que nadie se quede en la casa, que nadie renuncie a su derecho", afirmó Cepeda en su cierre de campaña en Soledad. Por su parte, en el cierre de su campaña, en el municipio de Buga, situado en el departamento del Valle del Cauca, De la Espriella afirmó que "el voto en las urnas es el método más potente para derrotar al régimen, a las mafias y a los de siempre". Sin embargo, para la estratega política Andrea Dávila no es fácil convencer a quienes decidieron no votar en la primera vuelta. "Hay que convencer con discursos, eso está muy claro, pero hay que convencer a la gente de que hay que movilizarse, de que hay que levantarse e ir a los puestos de votación. A esas alturas del partido, la gente reafirmó ya su voto y uno lo que ve en este momento es que la gente está votando también por convicción", subraya la analista. * Este artículo forma parte de un acuerdo de colaboración entre France24 y El Confidencial.
Caribe, voto urbano y abstencionistas: tres grupos para inclinar la balanza electoral en Colombia
La segunda vuelta presidencial del 21 de junio en Colombia enfrenta en las urnas a dos extremos políticos: el aspirante de extrema derecha Abelardo de la Espriella y el izquerdista Ivan Cepeda













