Cuarenta y cuatro minutos fueron suficientes. Y no podía ser nadie más que él. Haaland, el mejor nueve del mundo, destrabó un partido que amenazaba con complicarse para sellar el regreso triunfal de Noruega a una Copa del Mundo.Su instinto dentro del área ya había capitalizado la superioridad europea a los 29 minutos mediante un remate de potencia pura, pero fue su respuesta implacable antes del descanso la que marcó el rumbo definitivo del encuentro frente a un sinodal asiático que vendió cara la derrota en la primera mitad.La ventaja inicial sufrió un revés momentáneo cuando Aymen Hussein igualó el marcador al minuto 39 a través de un certero testarazo, producto de una fisura táctica en la retaguardia nórdica. Pero durante la segunda parte, la dinámica del encuentro cambió y Noruega impuso un control táctico evidente. Haaland demostró su capacidad para leer el juego y aportó una asistencia precisa a los 75 minutos. Leo Østigård capitalizó el pase para ganar por alto y marcar el tercer gol europeo. La superioridad física de los nórdicos se volvió ineludible, un factor que dejó a Irak sin capacidad de respuesta.El marcador definitivo se cerró en la recta final del compromiso. El asedio constante en el área provocó que Hussein anotara en su propia puerta, un error que decretó el 4-1 definitivo. Este resultado refleja la contundencia de un plantel que supo manejar los tiempos del partido y fue letal frente al arco contrario.La estadística goleadora de esta jornada tiene un antecedente histórico particular. Hasta hoy, Kjetil Rekdal era el único noruego que había marcado más de un gol en los Mundiales y el único en hacerlo en más de una edición. Aquel mediocampista anotó primero ante México en la fase de grupos de Estados Unidos 1994 y, cuatro años después, convirtió el penalti que dio a Noruega una victoria inolvidable frente a Brasil y el pase a la fase de eliminación directa.Desde aquel triunfo en territorio francés, el cuadro escandinavo acumuló 28 años sin conocer la victoria en la máxima competencia del futbol. Diversos procesos de eliminatorias culminaron en frustración para las generaciones previas. Hoy, la presencia de un referente mundial en el ataque cambia el panorama por completo y reaviva las expectativas de todo un país.La victoria en este debut mundialista otorga tres puntos fundamentales y proyecta una imagen de mucha solidez. Noruega demuestra que cuenta con las herramientas necesarias para competir de manera seria en el torneo. Con el talento de su principal figura como garantía ofensiva, el equipo se prepara para encarar el resto de la fase de grupos con plena confianza.
Con Haaland como protagonista, Noruega golea a Irak en su retorno mundialista tras 28 años de ausencia
Cuarenta y cuatro minutos fueron suficientes. Y no podía ser nadie más que él. Haaland, el mejor nueve del mundo, destrabó un partido que amenazaba con complica











