NoticiaLa declaración fue dirigida a los candidatos con la intención de que incorporen algunas medidas en el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030.Hay una preocupación que viene creciendo con el sistema energético en la región Caribe, que opera bajo una presión acumulada que combina fragilidades estructurales y decisiones aplazadas. Foto: Cortesía16.06.2026 17:20 Actualizado: 16.06.2026 17:20
La discusión sobre el futuro energético del país empezó a escalar incluso antes de la segunda vuelta presidencial. Desde Montería, gobernadores del Caribe elevaron un mensaje directo al próximo jefe de Estado: la estabilidad del sistema eléctrico ya no puede aplazarse ni tratarse como un problema regional, sino como un asunto de seguridad nacional. LEA TAMBIÉN La advertencia quedó formalizada en la llamada “Declaración de Montería”, suscrita el pasado 12 de junio por mandatarios de la Región Caribe, congresistas, empresarios del sector y actores técnicos. El documento no solo plantea un diagnóstico crítico, sino que introduce una hoja de ruta con acciones concretas que buscan evitar un deterioro mayor del servicio en los próximos años.Detrás de esta movida hay una preocupación que viene creciendo desde hace meses y es el sistema energético en la región Caribe, que opera bajo una presión acumulada que combina fragilidades estructurales y decisiones aplazadas. Entre los principales factores que mencionan los gobernadores están el riesgo de desabastecimiento, la sobrecarga de redes eléctricas, tarifas superiores al promedio nacional y dificultades financieras en empresas operadoras.Una crisis que dejó de ser técnicaEl punto de partida del documento es que el Caribe está en una situación crítica que puede escalar si no se toman decisiones de fondo. Según el diagnóstico presentado, la región enfrenta incluso tarifas cerca de un 11 % por encima del promedio nacional, además de déficits operativos billonarios en compañías prestadoras del servicio.El tema energético en el Caribe presenta rezagos históricos. Foto:El TiempoEse escenario se agrava con otro cuello de botella menos visible, pero igual de determinante como lo es la parálisis de proyectos. De acuerdo con datos expuestos durante el encuentro, en el país hay más de 120 iniciativas energéticas que permanecen detenidas en trámites, lo que retrasa la expansión del sistema y limita la capacidad de respuesta frente a la demanda creciente. En otras palabras, el problema no es únicamente de generación, sino de ejecución.De hecho, la advertencia tiene implicaciones mayores si se conecta con el contexto nacional, donde el sector energético sigue siendo uno de los pilares del crecimiento económico, y cualquier afectación sostenida en el suministro impacta directamente en la productividad, la inversión y el costo de vida.En regiones como el Caribe, donde la dependencia del sistema eléctrico es alta y la infraestructura presenta rezagos históricos, el margen de maniobra se reduce.El Caribe busca incidir en la agenda nacionalMás allá del diagnóstico, el paquete de propuestas apunta a incidir en la agenda del próximo gobierno. La declaración fue dirigida expresamente a los candidatos que disputan la Presidencia —Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda— con la intención de que incorporen estas medidas en el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030.Eduardo Verano, gobernador del Atlántico. Foto:CortesíaTradicionalmente, las decisiones energéticas se han tomado con una mirada centralista, mientras regiones como el Caribe han quedado en el margen de la planificación estructural. Esta vez, los gobernadores buscan cambiar esa lógica y posicionarse como bloque para influir en las definiciones del sector.En ese sentido, uno de los puntos clave es la institucionalización de la denominada Mesa Energética del Caribe. La intención es convertir este espacio en un mecanismo permanente de articulación entre el Gobierno Nacional y la región, con capacidad de incidir en decisiones regulatorias, proyectos y políticas públicas.La hoja de ruta: 49 acciones contra el rezagoEl Plan Caribe Energético, presentado durante la reunión, estructura 49 acciones distribuidas en cuatro horizontes de tiempo: medidas inmediatas en los primeros 100 días de gobierno, iniciativas de corto plazo hasta 2027, proyectos de mediano alcance hacia 2028 y estrategias de largo plazo hasta 2030.Erasmo Zuleta, gobernador de Córdoba. Foto:CortesíaEl enfoque incluye desde ajustes regulatorios hasta aceleración de proyectos de generación, fortalecimiento de redes de transmisión, almacenamiento energético y mejoras en la sostenibilidad financiera del sistema.Sin embargo, el diseño de la hoja de ruta también revela que buena parte de las soluciones dependen de decisiones nacionales. Es decir, el margen de acción regional, por sí solo, resulta insuficiente.Y es que el llamado del Caribe se produce en medio de una transición energética todavía incompleta en Colombia. Aunque el país ha avanzado en diversificación de fuentes, especialmente en energías renovables, la implementación ha sido más lenta de lo previsto.El problema no solo radica en la incorporación de nuevas tecnologías, sino en la incapacidad institucional para traducir proyectos en obras operativas. Los retrasos administrativos, los conflictos sociales y la incertidumbre regulatoria han terminado por frenar iniciativas que, en teoría, deberían reforzar la confiabilidad del sistema. LEA TAMBIÉN En ese contexto, la región Caribe aparece como uno de los territorios más sensibles. No solo concentra demanda creciente, sino que también es clave para el desarrollo de proyectos solares y eólicos, lo que la convierte en un actor estratégico dentro de la transición energética nacional.También te podría interesar: #Elecciones2026 #VotoEnElExterior #SegundaVuelta Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









