El torrontés ocupa un lugar especial dentro de la vitivinicultura nacional por ser la única variedad considerada verdaderamente autóctona de Argentina. Según explicó el especialista en vinos, José Luis Belluscio, especialista en vinos, este varietal tiene una historia singular que lo diferencia de otras cepas emblemáticas como el malbec.
"El torrontés es exclusivamente argentino", afirmó Belluscio, al explicar que durante muchos años se creyó que provenía de variedades europeas introducidas por los colonizadores. Sin embargo, estudios realizados a mediados de los años 2000 demostraron que se trata de un híbrido surgido en territorio argentino a partir del cruce entre Moscatel de Alejandría y Criolla Chica.
El Valle Calchaquí, la cuna de los mejores torrontés
El especialista destacó que el denominado torrontés riojano es el de mayor calidad para la elaboración de vinos y también el más extendido del país. De las aproximadamente 8.210 hectáreas implantadas con esta variedad, unas 6.574 corresponden a este subgrupo.
"Se da muy bien en el noroeste argentino, en todo lo que significa el Valle Calchaquí", señaló Belluscio. Las condiciones de altura, los suelos franco-arenosos y el clima seco favorecen una expresión más fina y compleja de la cepa.











