Este descubrimiento no fue como cualquier otro. Todo comenzó con el intento de los Carabinieri para detener a unos delincuentes en febrero. Una denuncia alertó a la policía italiana y al ministerio de Cultura sobre una excavación ilegal en la finca de Castel di Guido, a las afueras de Roma.“En solo unos días, se detuvo una operación clandestina -declaró el ministro Alessandro Giuli- y se aseguró una zona arqueológica, sacando a la luz los restos de una espléndida villa de la época imperial en la campiña romana, donde se ubicaban las residencias imperiales de la dinastía Antonina”.Una estatua de una figura barbudaUna vez asegurado el sitio, los arqueólogos de la Superintendencia Especial de Roma sacaron a la luz habitaciones extraordinariamente bien conservadas, muros de hasta 1,50 metros de altura, mosaicos y estucos pintados. Se identificó el atrio de la villa, que presenta un impluvio central y una refinada decoración con motivos geométricos y vegetales.A su alrededor se encuentran habitaciones con suelos de mosaico y estructuras relacionadas con las actividades productivas de la villa. Entre los materiales finamente elaborados que han sido descubiertos destaca una estatua fragmentada que representa una figura barbuda que lleva un pequeño animal doméstico (un ternero o un lechón), probablemente es el dios Silvano, una deidad rústica asociada al mundo rural.La estatua de unos 80 centímetros de altura probablemente es el dios Silvano, una deidad asociada al mundo ruralMinistero della CulturaLa calidad de los hallazgos, mosaicos y pinturas atestigua el elevado estatus social de los propietarios de la villa, quienes posiblemente pertenecieron a la aristocracia romana cercana al dominio imperial de Lorium, frecuentado primero por Adriano y luego por Antonino Pío y por Marco Aurelio.Lorium se ubicaba en Etruria, a unos 19 kilómetros al oeste de Roma, a lo largo de la Vía Aurelia (actual Castel di Guido). El emperador Antonino Pío se crio en esta villa, que más tarde convirtió en palacio. Años después, Marco Aurelio convirtió el sitio en su principal refugio.Lee también“El descubrimiento de la villa romana en Castel di Guido demuestra no solo la excepcional riqueza arqueológica de nuestra ciudad, incluso fuera del centro histórico, sino también la eficacia de un sistema de protección basado en la cooperación y la intervención rápida”, dice Daniela Porro, Superintendente Especial de Roma.Los restos de esta casa del siglo I después de Cristo, hasta ahora desconocida para los investigadores, se encontraba en unos terrenos de propiedad estatal. Una retroexcavadora abrió profundos surcos en la villa y dejó enormes montones de tierra antes de que esos trabajos clandestinos fueran detenidos por la policía.Parte de la fina decoración de la villa del siglo I d.C.Ministero della Cultura“Gracias a la información local”, explica la arqueóloga Alessia Contino, “y a la prontitud de la intervención, fue posible identificar parte de una villa imperial más grande y descubrir una espléndida colección de decoraciones, además de una estatua de mármol blanco precioso de unos 80 centímetros de altura”.Los expertos consideran probable que el inmueble fuera abandonado en el siglo III. Los propietarios del sitio podrían haber pertenecido a la familia imperial, como los Aurelio y los Arri, familias paterna y materna de Antonino Pío (heredero de Adriano y tío, padre adoptivo y suegro de Marco Aurelio), que residían en Lorium.Los arqueólogos de la Superintendencia Especial de Roma, trabajando en el sitio Ministero della CulturaAunque las excavaciones en la villa aún no han concluido, el público tendrá la oportunidad de visitar el espacio recién excavado y sus mosaicos este próximo 20 de junio mediante una excursión arqueológica gratuita con visita guiada organizada por la Superintendencia Especial de Roma.La ruta de entre 1,5 y 2 horas de duración recorrerá aproximadamente 1 kilómetro hasta llegar al yacimiento, donde se podrán descubrir los restos de la villa y admirar los mosaicos que se están restaurando.Periodista