El jugador iraní Mohammad Mohebi provocó polémica en el Mundial de 2026 tras simular un gesto de pistola mientras celebraba su gol en el empate 2-2 contra Nueva Zelanda en Los Ángeles, en un esperado encuentro del Grupo G disputado bajo la sombra de protestas de opositores al régimen de Irán fuera y dentro del estadio.
Tras marcar de cabeza, el atacante iraní corrió hacia las tribunas, donde la mayoría de los aficionados son iraníes opositores al régimen del ayatolá en Irán, que tomó el poder tras la Revolución islámica en 1979, y realizó un gesto simulando disparar ráfagas con un arma, una imagen que rápidamente generó debate dentro y fuera del estadio.
Mohammad Mohebi, un jugador del equipo del Régimen Islámico de Irán, realizó un gesto simbólico de disparo
En la tribuna, la mayoría portaban banderas con el símbolo islámico tachado y otros con la bandera del león y el sol, un símbolo con siglos de historia persa antes de la República Islámica de Irán.
La acción cobró aún más relevancia debido al delicado contexto político entre Irán y Estados Unidos. La selección iraní llegó al torneo bajo estrictas restricciones migratorias, estableciendo su base de operaciones en Tijuana y entrando a territorio estadounidense únicamente para disputar sus partidos.










