El sol se levanta detrás de varios buques petroleros anclados en el estrecho de Ormuz, frente a la costa de la isla Qeshm, Irán, el sábado 18 de abril de 2026. (AP Photo/Asghar Besharati)El acuerdo entre Estados Unidos e Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz, previsto para ser firmado el 19 de junio en Ginebra, enfrenta un obstáculo que ninguna negociación diplomática puede resolver por sí sola: las minas navales que Irán sembró en la vía marítima más importante del mundo para el comercio energético. El Pentágono estima internamente que las operaciones de limpieza podrían extenderse hasta seis meses, incluso con los medios ya desplegados en la región.El secretario de Estado Marco Rubio declaró ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado el 2 de junio que Irán minó “grandes segmentos” del estrecho, una evaluación que reconoce una extensión de la amenaza mayor a la que el propio gobierno de Trump había admitido en las primeras semanas del conflicto. El presidente dijo el lunes que el estrecho estaba “parcialmente abierto” y que las fuerzas estadounidenses realizaban una “pequeña búsqueda” de minas. La descripción minimizó la complejidad de una operación que los especialistas califican de extraordinariamente difícil.PUBLICIDADEl Estrecho de Ormuz, con apenas 33 kilómetros de ancho en su punto más estrecho, concentra alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo y una quinta parte del gas natural licuado que se mueve por mar. Desde el 28 de febrero, cuando el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica comenzó a atacar buques y a amenazar el paso, el tráfico de petroleros se redujo un 95%, según estimaciones recogidas por medios especializados. Más de 150 embarcaciones permanecían ancladas fuera del estrecho a la espera de que la situación se normalizara.FOTO DE ARCHIVO: Un mapa que muestra el estrecho de Ormuz, también conocido como Madiq Hurmuz, y barriles de petróleo impresos en 3D se ven en esta ilustración tomada el 26 de marzo de 2026
La amenaza invisible que retarda la reapertura del Estrecho de Ormuz: miles de minas iraníes en el fondo marino
El Pentágono estima que las operaciones de desmitado podrán durar hasta seis meses. La Armada de EE UU enfrenta el reto con una flota de cazaminas reducida a su mínimo histórico en el Golfo











