KANSAS CITY (Enviado especial).- Los hinchas de los Kansas City Chiefs están convencidos de que no existe un estadio más intimidante en Estados Unidos. Lo dicen las camisetas, los carteles que rodean al Arrowhead Stadium y también una placa oficial del Guinness World Records: el 29 de septiembre de 2014, durante un partido de la NFL frente a los New England Patriots, el público alcanzó un pico de 142,2 decibeles, la marca más alta registrada en un escenario deportivo. Ahora, en la cuenta regresiva para el debut de la selección en el Mundial, hay una pregunta que empieza a repetirse en las calles de la ciudad: ¿qué pasará cuando cerca de 30.000 argentinos desembarquen para teñir de celeste y blanco el estadio más ruidoso del planeta?La invasión ya empezó. El domingo, un grupo de hinchas se reunió en Los Hornos, una parrilla argentina a pocos minutos del aeropuerto, para el primer banderazo informal de la Copa. Este lunes hubo una multitudinaria convocatoria en Mill Creek Park, en pleno Country Club Plaza, el barrio que concentra buena parte de la actividad gastronómica y turística de Kansas City. La expectativa es que, con el correr de las horas, lleguen fanáticos desde distintos puntos de Estados Unidos y también desde la Argentina, muchos de ellos después de haber disfrutado de las playas de Miami y de viajar especialmente hasta Kansas City para el partido. Este martes, desde las 22 (hora argentina), el debut frente a Argelia se jugará con entradas agotadas.De a poco, los hinchas argentinos van llegando a Kansas City, donde el debut de la selección ante Argelia ya tiene entradas agotadasAníbal Greco - La NaciónNo sería la primera vez que la selección transforma una sede neutral en una especie de localía. Ya ocurrió en Qatar 2022, donde la marea albiceleste fue una de las grandes imágenes del torneo y acompañó al equipo hasta el título, con tribunas repletas y un aliento que recorrió el mundo. Ahora, el desafío será adueñarse por una noche de un estadio que hizo del bullicio su sello distintivo.La conquista del Guinness fue el capítulo más famoso de una curiosa competencia que mantuvieron durante años los fanáticos de los Chiefs y los de los Seattle Seahawks para demostrar quién tenía la hinchada más ruidosa de la NFL. Seattle había establecido un récord en 2013 y, apenas unas semanas después, Kansas City respondió con una medición superior. Los Seahawks recuperaron el primer puesto, pero los Chiefs volvieron a la carga y llevaron la cifra a más de 140 decibeles. Para poner el dato en contexto, una conversación normal ronda los 60 decibeles y un concierto de rock puede acercarse a los 110 o 120. El estruendo que se escuchó aquella noche en Kansas City fue comparable al de un avión durante el despegue. Desde entonces, nadie logró superar esa barrera.Los Kansas City Chiefs, el equipo más popular de Kansas City y único representante de la ciudad en la NFLAaron M. Sprecher - Getty Images North AmericaEn Kansas City ese número aparece por todos lados. Se vende en remeras, souvenirs y forma parte de las visitas guiadas al estadio. Pero no todo se explica por la pasión de los hinchas. El propio diseño del Arrowhead ayuda a potenciar el efecto. Inaugurado en 1972, fue construido como parte del Truman Sports Complex, un proyecto que reunió en un mismo predio a las dos grandes franquicias locales: los Chiefs, de la NFL, y los Kansas City Royals, el equipo de béisbol de las Grandes Ligas. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurría en muchas ciudades estadounidenses de la época, no se levantó un único estadio para ambos deportes, sino dos. Esa decisión permitió diseñar un escenario pensado exclusivamente para el fútbol americano, con tribunas más empinadas y cercanas al campo de juego.Con el paso del tiempo, el estadio fue modernizándose sin perder esa esencia. Entre 2007 y 2010 fue renovado con una inversión de unos 375 millones de dólares, con nuevos accesos, palcos, pantallas gigantes y una profunda renovación de buena parte de sus instalaciones. Para los partidos de los Chiefs tiene una capacidad superior a los 76.000 espectadores; para el Mundial, por las adaptaciones reglamentarias exigidas por la FIFA, recibirá cerca de 69.000 personas.En la puerta del hotel Origin, donde se aloja la selección, empiezan a verse cada vez más camisetas argentinasAníbal Greco - La NaciónEn ese contexto, la llegada del campeón del mundo y de miles de argentinos alteró por completo la rutina de una ciudad donde el fútbol todavía no ocupa un lugar central: el viernes, en pleno centro de Kansas City, la mayoría de los restaurantes ni siquiera transmitieron en vivo el aplastante triunfo de Estados Unidos sobre Paraguay y, en los pocos que tenían la televisión encendida, casi nadie le prestaba atención.El clima comenzó a cambiar a partir del domingo. De a poco empezaron a aparecer camisetas albicelestes en calles, bares y supermercados, sobre todo en las zonas donde abundan los departamentos de alquiler temporario -la opción más elegida por los hinchas, por sus precios más accesibles- y en los alrededores del hotel donde se concentra la selección.En Qatar, la hinchada argentina acompañó al equipo hasta el título y fue elegida por la FIFA como la mejor afición del MundialEn el Mundial de Qatar 2022, los partidos de la selección argentina estuvieron entre los de mayor convocatoria del torneo. De hecho, tres encuentros disputados en el estadio Lusail -entre ellos el Argentina-México y la final frente a Francia- alcanzaron los 88.966 espectadores, la asistencia más alta en una Copa del Mundo desde la final de Estados Unidos 1994, cuando Brasil venció por penales a Italia.Esta vez no habrá una medición oficial ni un nuevo intento por batir el récord Guinness. Pero los miles de argentinos que llegarán para el debut tienen otro objetivo: volver a impresionar al público estadounidense y transformar, una vez más, a la selección en el equipo con la hinchada más convocante y ruidosa del Mundial.Selección argentinaMundial 2026Selección de Argelia
La hinchada argentina y un desafío: hacer temblar al estadio más ruidoso del planeta
Con entradas agotadas, miles de argentinos llegan a Kansas City para el debut frente a Argelia y buscan repetir el aliento de Qatar













