El riesgo país argentino volvió a caer a 425 puntos básicos en las últimas horas y tocó niveles que no se veían desde 2018. La reacción fue inmediata en el mercado y se apreció la suba de los bonos al igual que un avance importantísimo de las acciones; al tiempo que mejoró notoriamente la lectura de los inversores sobre la deuda local. Sin embargo, detrás del dato financiero aparece una pregunta más concreta para el ciudadano de a pie: ¿Qué puede cambiar para la gente si Argentina logra sostener esta baja del índice que mide el JP Morgan?
Las acciones argentinas cerraron mixtas aunque cayó el riesgo país tras el alivio en Wall Street
"La respuesta no es automática", aseguran los analistas consultados por PERFIL, en tanto un riesgo país más bajo no mejora de un día para el otro los salarios ni abarata la comida. Sin embargo, sí puede abrir una cadena de efectos sobre el crédito, las tasas, la inversión y el empleo. En otras palabras: es una buena noticia para el mercado, pero recién se transforma en una mejora para el bolsillo si logra derramar sobre la economía real.
Menos vulnerabilidad y más margen financiero
Martín Polo, economista jefe de Cohen Aliados Financieros, indica que la baja del riesgo país “siempre es una buena noticia” porque deja a la economía argentina en una situación “mucho menos vulnerable”.














