Ericsson anunció este martes el nombramiento de Per Narvinger como nuevo presidente y consejero delegado de la compañía, una decisión que culmina un proceso de reestructuración global iniciado hace casi dos años y que pone fin a casi una década de liderazgo de Börje Ekholm al frente del fabricante sueco de infraestructuras de telecomunicaciones.El relevo ejecutivo se hará efectivo el próximo 1 de octubre de 2026. Según informó la multinacional, Ekholm permanecerá vinculado a la corporación como asesor ejecutivo hasta junio de 2027 con el objetivo de garantizar una transición ordenada en la gestión. La decisión fue ratificada por el consejo de administración dentro de su plan de sucesión y gobernanza.El cambio en la dirección global coincide con la finalización de la reorganización de la estructura operativa de Ericsson, orientada a la contención de costes y la simplificación regional en un contexto de contracción del mercado. Narvinger asume el cargo en una etapa marcada por el despliegue de redes móviles automatizadas, la integración de la inteligencia artificial en las infraestructuras de conectividad y el desarrollo técnico hacia la futura tecnología 6G.Jan Carlson, presidente del consejo de administración de Ericsson, argumentó que el nuevo consejero delegado aporta un perfil que combina conocimiento tecnológico y experiencia en gestión comercial. El directivo saliente, Börje Ekholm, asumió la dirección ejecutiva en 2017 y dejará su puesto en el consejo de administración el 1 de octubre de 2026 tras formalizar su dimisión voluntaria. Durante su mandato, la empresa consolidó su cuota en el mercado global de redes 5G tras implementar un plan de eficiencia que en 2023 supuso el despido de 8.500 empleados a escala global, equivalente al 8% de su fuerza laboral, con el fin de reducir costes en 800 millones de euros.Esta reestructuración global tuvo un impacto directo en la estructura de la compañía en Europa y afectó la gobernanza de su filial en España. En septiembre de 2025, la multinacional destituyó al entonces consejero delegado de la filial española, Diego Martínez, tras menos de un año en el cargo, eliminando el poder ejecutivo local y sustituyéndolo por una representación de carácter institucional.La modificación organizativa en España se derivó de la reducción de los clústeres de países en la región de Europa, África y Oriente Medio, que pasaron de siete a tres divisiones. La antigua región ibérica se disolvió para integrar a España y Portugal dentro del clúster de Europa Occidental, que incluye también a Francia, Holanda, Bélgica y Luxemburgo.A consecuencia de esta centralización, la dirección comercial de la filial española pasó a depender directamente de Christian Leon, responsable de la Unidad de Clientes de Europa Occidental de Ericsson. Juan Olivera asumió el 1 de septiembre de 2025 el cargo de country manager y presidente del consejo de administración de Ericsson España, funciones que compagina con la dirección de la filial en Portugal desde 2022, reportando directamente a Leon con competencias estrictamente institucionales ante organismos públicos y socios externos. El ajuste organizativo incluyó una reducción de plantilla que afectó a 164 empleados en España.
Ericsson nombra a Per Narvinger nuevo CEO mundial y culmina su reestructuración
El relevo de Börje Ekholm se hará efectivo el 1 de octubre dentro de su reorganización global que incluyó la filial española











