A más de 4.000 kilómetros de Guayaquil, una joven ecuatoriana ha construido gran parte de su historia artística entre escenarios, estudios de televisión y proyectos culturales en Chile. Su nombre es Thayz Andrea Torres, tiene 20 años y, aunque desde niña vive fuera del país, mantiene intacto el vínculo con sus raíces. Ahora, tras años de preparación, experiencias en concursos televisivos, teatro musical y formación profesional, la cantante considera que finalmente ha llegado el momento de presentar oficialmente su propuesta como solista.Ese paso tiene nombre propio: Ay amor, el primer sencillo inédito de una artista que comenzó a abrirse camino mucho antes de lanzar su primera canción.PublicidadCorazón en Chile y EcuadorSu historia está marcada por la migración. Nació en Guayaquil y llegó a Chile junto con sus padres cuando tenía apenas 5 años. La decisión familiar respondió a la búsqueda de nuevas oportunidades en distintos ámbitos, desde lo académico hasta lo laboral y artístico. Con el paso del tiempo, la cultura chilena se convirtió en parte de su identidad, pero Ecuador nunca dejó de estar presente.“Soy ecuatoriana, soy guayaquileña”, afirma con convicción.La conexión con la música apareció desde muy temprano. En casa sonaban clásicos ecuatorianos y latinoamericanos que sus padres le compartían constantemente. Entre ellos, las interpretaciones de Julio Jaramillo. También crecieron junto con ella artistas internacionales en inglés, influencias que terminarían moldeando una propuesta musical diversa.PublicidadPublicidadSin embargo, Thayz asegura que su relación con la música surge de una urgencia emocional. “Mi pasión por la música nace de una profunda necesidad de expresión”, cuenta.Durante su infancia enfrentó situaciones de bullying que la marcaron profundamente. Las burlas por su apariencia, su cabello o su forma de ser la llevaron a encontrar en el arte una vía para expresar aquello que no siempre podía decir con palabras. Paradójicamente, la música no era el camino profesional que había imaginado en un principio. De hecho, comenzó estudiando Medicina. Pero la curiosidad la llevó a presentarse a un casting que terminaría cambiando el rumbo de su vida.Su paso por The voice ChileTenía apenas 16 años cuando participó en el concurso televisivo The voice Chile y terminó convirtiéndose en una de las grandes finalistas de la temporada. La experiencia significó meses de preparación intensiva y una formación práctica que, según reconoce, la ayudó a comprender el funcionamiento de la industria musical.“Fue una escuela para mí porque me entrenaron muchísimo. Canté balada, disco, salsa, pop; canté de todo”, recuerda.Su paso por el programa también le abrió nuevas puertas: participó en la obertura de la Teletón chilena y compartió escenario con Gente de Zona durante una presentación en el Festival de Las Condes.La experiencia acumulada durante esos años fue construyendo el camino hacia un objetivo más ambicioso: desarrollar una carrera con identidad propia.PublicidadAunque el público la había visto interpretar canciones de otros artistas en escenarios, festivales, hoteles, musicales y eventos corporativos, la posibilidad de presentar material original tardó más de lo esperado.“Ay amor la empecé a trabajar hace tres años y salió recién el mes pasado”, explica. Para la cantante, la espera fue necesaria. Más que un proceso artístico, fue una preparación emocional para afrontar un momento que considera decisivo.“Ha sido un proceso de prepararme psicológicamente más que nada para este gran momento. Es casi como si fuera naciendo un pequeño bebé porque significa mucho en el sentido de que nace mi carrera”.El sencillo fue lanzado el pasado 28 de mayo junto con su videoclip oficial. La canción fue compuesta por Neven Ilic y producida junto con Haux Records. Aunque en primera instancia la letra aborda las relaciones de pareja, Thayz encontró una interpretación más amplia que terminó conectándola profundamente con el proyecto.“La canción habla sobre la preparación que uno debe tener antes de entrar en una relación”, explica. Sin embargo, agrega que para ella el mensaje va más allá del amor romántico. “Es cómo uno se prepara cuando vienen las cosas para ti”.“Siempre he sido muy dedicada a lo que es mi carrera. He anhelado poder tener mi estudio, poder llegar a Ecuador, cantar para ustedes, poder presentarme allá, poder seguir haciendo canciones. La canción se construye desde ese anhelo, desde ese querer”.Musicalmente, Ay amor se mueve entre el R&B, el pop y el afrobeat. La combinación busca equilibrar una propuesta rítmica con un mensaje introspectivo.El proyecto también representó un desafío desde el punto de vista audiovisual. El videoclip fue desarrollado mediante una combinación de inteligencia artificial y tomas reales de alta complejidad técnica, una propuesta poco habitual dentro del mercado chileno.Mientras impulsa este lanzamiento, Thayz continúa desarrollando múltiples facetas de su carrera. Actualmente cursa estudios de Producción Musical en Chile y fue seleccionada para continuar su formación en composición y producción musical en Music Lab, en Ecuador, gracias a una beca. Además, obtuvo una beca de perfeccionamiento vocal en la Academia Verónica Villarroel.Artista multidisciplinaria Su actividad artística tampoco se limita al ámbito comercial. La cantante mantiene una estrecha colaboración con la Embajada de Ecuador en Chile y ha participado en distintos espacios de intercambio cultural. Recientemente fue escogida como representante oficial del país en el Festival La Ruta de Mapocho, iniciativa que reúne a artistas migrantes de distintas nacionalidades.Paralelamente integra Akavox, un ensamble vocal que desarrolla música creada íntegramente con voces humanas. Junto con el grupo participó recientemente en un homenaje a Ecuador durante las actividades relacionadas con el debut de la selección ecuatoriana frente a Costa de Marfil en el Mundial, interpretando la canción Yo nací aquí.El futuro inmediato de la artista está lleno de proyectos. Entre ellos figura la construcción de su propio estudio musical, nuevas postulaciones a programas de televisión, una gira junto con Akavox y la preparación de un segundo sencillo que mantendrá la línea de Ay amor, aunque con una influencia más cercana al city pop y a sonidos de proyección internacional.Además, trabaja en un álbum de reversiones que incluirá canciones ecuatorianas e internacionales adaptadas a su estilo, así como en tributos a figuras que han marcado su formación artística, entre ellas Whitney Houston.A pesar de los logros alcanzados en Chile, Thayz tiene claro que una de sus metas principales es fortalecer su presencia en Ecuador. Sueña con desarrollar parte de su carrera en el país donde nació, colaborar con artistas nacionales y acercarse a un público que todavía comienza a descubrirla.“Quisiera en algún momento poder viajar a Ecuador y poder conectarme desde lo más profundo con ese calor, con esa sabrosura que sé que está dentro de mí. No pretendo dejar la música; para mí, es mi camino”. (E)