Por Martín Tanaka Profesor principal en la PUCP e investigador en el IEP Actualizado el 16/06/2026, 06:53 a.m.Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Keiko Fujimori declara ante la prensa fuera de su vivienda en San Borja. (Foto: Violeta Ayasta / @photo.gec) Si se confirman las proyecciones de diversos analistas, Keiko Fujimori será proclamada presidenta en las próximas semanas. Fujimori obtuvo un 17% de los votos válidos en la primera vuelta, pero fue capaz de ganar poco más de la mitad de los votos válidos de la segunda, superando las dudas que generaba su candidatura. Pero también es cierto que casi la mitad del país desconfía profundamente de Fujimori; peor todavía, para una buena parte de esos votantes, su triunfo constituye una suerte de agravio moral, al identificar el fujimorismo con la corrupción, el cinismo, el autoritarismo y las violaciones a los derechos humanos. No solo está la memoria de la década de los años noventa del siglo pasado, también la actuación de Fuerza Popular frente a los gobiernos de Kuczynski y Vizcarra, la no aceptación de los resultados de las elecciones del 2021 y las alegaciones de fraude sin sustento, sus votos a favor de las mociones de vacancia del presidente Castillo, el apoyo al gobierno de Boluarte, incluyendo discursos justificatorios de la represión de diciembre del 2022 y enero del 2023, y su apoyo a diferentes iniciativas del Congreso saliente, caracterizado casi unánimemente como uno de los peores de nuestra historia democrática.Seguir temasConforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.