Las elecciones seccionales previstas para el 29 de noviembre de 2026 pondrán a prueba la capacidad de los partidos y movimientos políticos para incorporar nuevos liderazgos a sus listas. El desafío no solo responde a una obligación legal, sino también a un calendario electoral más corto de lo habitual tras la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de adelantar los comicios que inicialmente estaban previstos para febrero de 2027.El Código de la Democracia establece que las organizaciones políticas deben incluir al menos un 25 % de jóvenes en las listas de candidatos principales y suplentes para las elecciones de representación popular. Además, dispone que estos aspirantes, de entre 18 y 29 años al momento de la inscripción de la candidatura, sean ubicados en posiciones que les permitan tener posibilidades reales de acceder a una dignidad de elección popular.PublicidadLa relevancia de ese segmento también se refleja en su peso demográfico. Según el Censo de Población y Vivienda de 2022, realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), Ecuador cuenta con 3′441.776 personas entre 18 y 29 años, lo que representa aproximadamente el 20,3 % de la población nacional. Para las organizaciones políticas, este grupo no solo constituye una cantera de potenciales candidatos, sino también un electorado con capacidad de influir en los resultados de los comicios. La disposición coincide con un proceso electoral cuya campaña se desarrollará entre el 12 y el 26 de noviembre, es decir, durante apenas catorce días. Ese escenario ha obligado a las organizaciones políticas a acelerar la conformación de sus cuadros y a definir estrategias para captar candidatos jóvenes.Lejos de iniciar una búsqueda desde cero, varios partidos aseguran que el trabajo comenzó años atrás mediante estructuras juveniles y programas de formación política.PublicidadPublicidadGustavo Larrea, dirigente del Movimiento Futuro, sostiene que la organización ha desarrollado durante los últimos cuatro años un frente juvenil con presencia en las provincias del país. Según explicó, la agrupación ha realizado encuentros, campamentos y actividades de formación que han permitido incorporar a estudiantes, profesionales, dirigentes barriales, emprendedores y representantes de sectores culturales y artísticos.“No se trata de convencer. Nosotros trabajamos con un frente juvenil hace cuatro años y tenemos una base de jóvenes que pueden participar en los procesos electorales”, señaló.Larrea indicó que la identificación de posibles candidatos surge de los propios espacios juveniles creados por la organización. Como ejemplo mencionó que en sectores de Quito, Guayas, Esmeraldas y Manabí son los propios jóvenes quienes proponen nombres para integrar listas de concejales e incluso para encabezar candidaturas.Una estrategia similar describe el Partido Social Cristiano (PSC). Su presidente nacional, Alfredo Serrano, explicó que la organización creó hace años un centro de formación política que, según sus cifras, ha capacitado a cerca de 1.300 jóvenes en todo el país.“Se han formado jóvenes alrededor de todo el país. Los jóvenes que dirigen el centro de formación política nos envían los listados y a la vez los mandamos a las provincias”, afirmó.En el Partido Avanza, la captación de nuevos cuadros se desarrolla a través del proyecto Lidera, una escuela de capacitación política impulsada por la organización. Su presidente, Javier Orti, explicó que este mecanismo ha permitido identificar perfiles que ahora analizan una eventual participación electoral.Publicidad“Tenemos hace varios años el proyecto Lidera, que es la escuela de capacitación política del partido. Desde ahí hemos podido captar cuadros interesantes”, indicó.La Izquierda Democrática (ID) optó por un mecanismo distinto. Su presidente nacional, Marcos Dueñas, señaló que la organización abrió un proceso para que jóvenes interesados puedan registrarse incluso sin necesidad de afiliarse al partido.“El partido dio apertura al registro de candidaturas jóvenes sin necesidad de que se afilien al partido, que presenten su voluntad de participar y adjunten su hoja de vida”, manifestó.Sin embargo, la obligación legal de incorporar jóvenes no ha eliminado las dificultades para encontrar postulantes dispuestos a asumir una candidatura. Las organizaciones coinciden en que existe mayor interés por participar en listas de concejales que en postulaciones para alcaldías o prefecturas.Orti reconoció que “no ha sido difícil, pero tampoco una tarea fácil”, especialmente cuando se trata de completar candidaturas para autoridades ejecutivas locales.“Muchos sí se animan a lanzarse como concejales”, explicó.Serrano atribuye parte de las dificultades al adelanto electoral y a la duración de la campaña. Según sostuvo, varios jóvenes que inicialmente analizaron participar desistieron cuando se definieron las reglas del proceso. “Es muy difícil. Teníamos jóvenes que iban a aceptar candidaturas y se bajaron cuando se establecieron los 14 días de campaña”, afirmó.A su criterio, el tiempo disponible para la promoción electoral limita las posibilidades de posicionamiento de nuevos liderazgos frente a figuras con mayor nivel de conocimiento público. Esa realidad también aparece cuando se analiza la ubicación que tendrán los jóvenes dentro de las listas.¿Jóvenes son ‘de relleno’?Las organizaciones consultadas sostienen que la cuota no se limitará al cumplimiento de una exigencia legal, aunque reconocen que coexistirán distintos escenarios. Larrea aseguró que en el Movimiento Futuro habrá jóvenes participando como candidatos a concejalías e incluso en postulaciones para alcaldías. “Hay una cantidad de jóvenes con papeles protagónicos y esperamos que muchos de ellos sean elegidos”, manifestó.Desde Avanza, Orti describió una situación más diversa. “Es una mixtura de ambas. Hay jóvenes que ocupan puestos protagónicos y otros que complementan las listas”, señaló.En el PSC, Serrano afirmó que la organización analiza la ubicación de cada candidato considerando las posibilidades reales de elección. “No necesariamente significa estar en primer lugar, pero tampoco ir en un puesto sin ninguna posibilidad”, sostuvo.Más allá de la cuota, otro elemento que emerge en las respuestas es el perfil que buscan las organizaciones para sus candidaturas juveniles.En Futuro predominan dirigentes estudiantiles, barriales, profesionales, emprendedores y personas vinculadas a actividades deportivas y culturales.Avanza apunta a jóvenes con formación en ciencias políticas y administración pública, aunque también prioriza la disposición para asumir responsabilidades de gestión.La Izquierda Democrática menciona como criterio principal la preparación, mientras que el PSC enfatiza procesos internos de verificación y participación de sus estructuras juveniles provinciales.Pese a las diferencias, existe una coincidencia sobre el peso que siguen teniendo las figuras con trayectoria en los procesos electorales.Larrea considera normal que dirigentes con reconocimiento público integren las listas debido al corto tiempo de campaña. Orti sostiene que una campaña de dos semanas dificulta posicionar candidaturas nuevas. Dueñas señala que la renovación debe convivir con dirigentes de experiencia que fortalezcan los procesos internos.Serrano, en cambio, considera que la cuota juvenil sigue siendo “un requisito difícil de cumplir” debido a las exigencias que implica una candidatura y a las limitaciones que enfrentan quienes recién comienzan su actividad política.Con las elecciones convocadas para noviembre y el periodo de inscripción de candidaturas previsto entre el 2 y el 17 de agosto, las organizaciones políticas aceleran la definición de nombres. (I)