Hay una lógica histórica que marca que solo dos países (Italia y Brasil) han podido ser una vez bicampeones de un Mundial. Hay un deseo que invade a la Selección, pero también a cada hincha que desde cualquier parte del mundo seguirá el partido. Hay, también, una idea rondando en el aire. En el caluroso de Kansas City, esa ciudad tranquila que se ve alterada por la invasión de miles de argentinos. Lo mismo en el frío polar que por estas horas azota gran parte del territorio argentino. Un Mundial es diferente a todo y, por eso, más allá que en la previa se haya figurado que "faltaba clima", la adrenalina circula por los cuerpos de todos. Y ahí está Lionel Messi, con el mismo hambre por más que sea su sexta, la primera sin la mochila que se le cargó durante 17 años, otra vez como abanderado de una Selección Argentina que, ante Argelia y en Kansas City, renueva su promesa.Porque hay un mandamiento tácito dentro de la concentración que, desde este lunes, empezó a recibir muchísima cantidad de fanáticos en las afueras. Esos que ahora piden "la cuarta", defender la corona de Qatar, los que reescribieron canciones que habían permanecido intactas durante los 36 años sin poder levantar el trofeo más deseado y los que sueñan con ver "la última de Leo", que empezará a cerrar una historia de vaivenes, pero con un final soñado.
Lionel Messi juega su sexto Mundial: la lógica histórica a romper y el deseo que invade a la Argentina vs Argelia
El capitán, a los 38 años, se convertirá cronológicamente en el primer futbolista en jugar esa cantidad de Copas del Mundo.El mandamiento tácito del plantel en la concentración y los récords que puede seguir rompiendo en este torneo.














