Según la frase, si bien cada persona tiene sus propias aspiraciones, esperanzas y deseos para el futuro, la mayoría permite que la duda los domine. Entonces, el miedo al fracaso, a la crítica y a la incertidumbre actúan como barreras sólidas que impiden el avance hacia las metas y hacia el éxito. Para evitarlo, asegura, debemos aprender a dejar de lado las dudas y a centrarnos solo en nuestros deseos.Sin duda, los deseos son una fuerza muy poderosa: las personas que desean consolidarse en sus carreras, emprender sus propios negocios, desarrollar nuevas habilidades o cambiar algo en su vida personal, siempre encuentran motivación en ellos, siempre y cuando sean auténticos.Por supuesto, la duda es tan natural como el deseo mismo. Pero, tal como advierte la cita atribuida ampliamente a Mark Twain, poner al miedo y la falta de confianza por delante de los deseos, como dijimos, puede dificultarlos.La frase también destaca que una vez que las personas deciden invertir en sus sueños, el proceso cobrará fuerza por sí solo. Esto no implica necesariamente que el éxito les llegará sin esfuerzo, sino que en cuanto adquieren claridad, confianza y determinación, avanzarán en la dirección correcta.Quién fue Mark TwainSamuel Langhorne Clemens, más conocido como Mark Twain (1835-1910), creció en el pequeño pueblo de Hannibal (Misuri) que sería el escenario de sus obras más importantes. A los 18, abandonó el pueblo para colaborar con su hermano Orion en un periódico de Muscatine (Iowa), donde escribía relatos de sus viajes por Nueva York, Filadelfia, San Luis y Cincinatti.A los 22, fue piloto de uno de sus grandes barcos a vapor que navegaban por el Misisipi. En 1863 firmó por primera vez como Mark Twain y dos años después logró su primer triunfo literario con la publicación del cuento La célebre rana saltadora del distrito de Calaveras. A partir de entonces escribió muchas novelas que se convertirían en verdaderos clásicos de las letras estadounidenses. Por ejemplo, Tom Sawyer (1876) o Las aventuras de Huckleberry Finn (1885), que tuvieron un enorme éxito.Amigo del inventor Nicola Tesla, se interesó por las investigaciones científicas, reflejado en su novela Un yanki en la corte del rey Arturo (1889), protagonizada por un viajero en el tiempo.William Faulkner llegó a decir de Twain que era el verdadero padre de la literatura estadounidense. Realmente fue muy famoso, porque llegó a codearse con millonarios y hasta presidentes. Luego de la muerte de sus hijas, primero, y de su esposa, después, pasó sus últimos años sumido en una profunda depresión.