Tener sexo en un avión es, para algunos, una fantasía hecha realidad. En mayo pasado, durante un vuelo de Panamá a Rosario, dos pasajeros fueron detenidos al aterrizar, acusados del delito de “exhibiciones obscenas”, señalados justamente por haber mantenido presuntas relaciones sexuales en la clase ejecutiva de la aeronave. El erotismo, en las alturas, tiene consecuencias legales.Tan popular es el deseo de tener sexo a bordo de un avión que incluso existe el Mile High Club (Club de la Milla de Altura), formado por aquellas personas que pasaron por la experiencia de las relaciones íntimas durante un vuelo, a unos 1600 metros de la superficie. Según un sondeo realizado por Lovehoney Group en 2022, el 25% de los encuestados aseguró fantasear con tener sexo en un lugar público.En Las Vegas, la empresa Love Cloud se dedica casi exclusivamente a vuelos con la experiencia Mile High Club. Con opciones que van de los 1395 a los 1795 dólares ofrece viajes para parejas que se animen a “vivir las fantasías más descabelladas”, según afirman en su sitio web.La empresa convirtió el cuerpo principal de un avión en una suerte de habitación donde durante la hora que dura el viaje los pasajeros pueden dar rienda suelta a sus deseos en el marco de la más absoluta privacidad.¿Pero qué pasa cuando los pasajeros son descubiertos teniendo sexo en un vuelo regular? Para averiguarlo, Clarín dialogó con voceros de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).Cómo evitar ser un “pasajero perturbador”No todo está permitido dentro de un avión. La protección y la armónica convivencia de los pasajeros priman a la hora de definir los objetivos de las reglas impuestas a la hora de volar.Desde la Policía de Seguridad Aeroportuaria detallaron a este medio que “las conductas prohibidas y sancionables en un avión, sin ser taxativos, incluyen comportamientos que amenazan la seguridad o molestan gravemente a otros, como negarse a cumplir órdenes y/o indicaciones del personal de la tripulación, fumar, consumir alcohol y/o sustancias, agresiones, omitir el uso del cinturón de seguridad y la utilización de artefactos electrónicos estando prohibido su uso”.Al explicar específicamente la regulación alrededor del sexo, los voceros aseguraron que “en Argentina no existe una normativa aeronáutica específica que mencione específicamente la prohibición de tener relaciones sexuales dentro de un avión”. Sin embargo, aclararon, “este tipo de accionar viola las normas de conducta y seguridad a bordo”.En ese sentido, desde la PSA mencionaron que la norma que regula el comportamiento de los pasajeros durante un vuelo es el Reglamento de Seguridad de la Aviación N°23, “Pasajeros en Situaciones Jurídicas Especiales y Pasajero Perturbador”, del cual se desprenden las acciones a tomar ante disturbios dentro de una aeronave.¿Qué consecuencias puede afrontar una persona que incumpla las reglas establecidas en dicho estatuto? “Siempre y cuando el pasajero no incurra en un delito que se encuadre en el Código Penal de la Nación Argentina o su comportamiento no genere la instrucción de Juzgado alguno, será considerado un Pasajero Perturbador”. Esto, explicaron los especialistas, implica entre otras cosas que las empresas aerocomerciales pueden aplicar el derecho de admisión, en el cual la persona tendrá un impedimento de volver a volar con esa compañía a futuro.Por otra parte, si se constata el comportamiento inapropiado del pasajero (esto es, que cause incomodidad al resto de las personas a bordo o bien ponga en riesgo la seguridad del vuelo), es la tripulación quien advierte a la PSA para que tome intervención en el caso. En ese marco, se realiza un acta por parte de la aerolínea con los detalles del incidente.Finalmente, los voceros de la Policía de Seguridad Aeroportuaria se refirieron a las responsabilidades legales, tanto en el espacio aéreo como en el terrestre. En ese sentido, afirmaron que de acuerdo al Convenio de Chicago, al cual Argentina suscribe mediante la Ley 13.891, el comandante tiene autoridad final sobre la operación de la aeronave, la seguridad de los pasajeros y la tripulación mientras está al mando desde el momento en que se cierran las puertas del avión para el embarque.Su autoridad termina cuando el vuelo finaliza, la aeronave llega a su destino final (o lugar de estacionamiento), los motores se apagan y la responsabilidad del avión, pasajeros y carga es entregada a otra autoridad competente.
Sexo en un avión: qué dice la ley sobre una de las fantasías más frecuentes
En Argentina no existe una normativa específica que mencione la prohibición de tener sexo dentro de un avión.Sin embargo, este tipo de accionar viola las normas de conducta y seguridad.Las consecuencias de convertirse en un pasajero perturbador.











