Cuando era adolescente, a la guionista Sarah Quintrell no le parecía que Jane Austen tuviera nada que decirle, pero cuando empezó a leer clásicos de la literatura y se adentró en Emma a los 17 años, vio lo equivocada que estaba. “Pensé, ‘oh dios mío, si voy al colegio con cuatro Emmas’. Sus personajes son imperfectos, humanos, defectuosos. Sientes que los conoces. Escribe de forma brillante sobre la familia, el amor, la complejidad de las relaciones, las dinámicas sociales, el dinero, la presión social… Y todo eso ha cambiado un poco, pero no tanto como pensamos”, cuenta Quintrell por videollamada. Siguió leyendo y releyendo a Jane Austen casi de forma compulsiva. Así que cuando le propusieron adaptar el libro de Janice Hadlow La otra hermana Bennet, ambientado en el universo de Orgullo y prejuicio, no lo dudó.Quintrell es la máxima responsable de la serie que pone en el centro de la historia a Mary Bennet, hermana de la protagonista de Orgullo y prejuicio. Lizzy tenía otras cuatro hermanas, y Mary era la mediana. A la que menos atención se le había prestado. Ni la más guapa, ni la más ingeniosa, ni la más simpática. Cuando comienza la serie La otra hermana Bennet (disponible en España en Movistar Plus), Mary reconoce que aún no ha descubierto cuál es su mejor atributo. Su camino de autodescubrimiento y su búsqueda de un lugar en el mundo configura la trama de esta serie de 10 episodios de media hora que ha contado con una gran acogida crítica y público en la BBC. “Es una historia sobre el amor a uno mismo, sobre una mujer que encuentra su lugar en el mundo. No cambia. No quiero destriparlo, pero no hay ningún cambio radical, ni se quita las gafas y de repente descubre que es guapa. Solo encuentra su lugar en el mundo y encuentra gente buena a su alrededor que la valora. Es un gran mensaje para las mujeres jóvenes, que no trata sobre cambiar tú, sino encontrar tu gente”, describe Quintrell sobre un personaje en el que ha estado trabajando siete años. La actriz Ella Bruccoleri es la encargada de interpretar a esta peculiar heroína romántica, y la guionista destaca cómo el personaje ha ganado en sus manos. “Puede interpretar algo profundamente doloroso y en segundos pasar a hacerte reír, y eso era muy importante en nuestra historia. También muestra muy bien el subtexto, está diciendo una cosa y la audiencia puede leer en su cara lo que realmente piensa”, dice. También alaba el resto del reparto, con nombres como Indira Varma, Ruth Jones, Dónal Finn y Richard E. Grant. Uno de los retos de la serie fue dar con su tono, una combinación de comedia, drama y romance que la convierte en una historia ligera y amable. Llama la atención el humor, mucho más presente que en la archiconocida adaptación de Orgullo y prejuicio que la BBC produjo en 1995. Aun así, los responsables de la nueva serie eran conscientes de la sombra que proyectaba la que protagonizaron Jennifer Ehle y Colin Firth. “Me parecía que aquella era nuestra exitosa y más refinada hermana mayor”, dice Quintrell. Así que el equipo incluyó algunos guiños en la nueva producción. La actriz que interpretó a Mary Bennet en 1995, Lucy Briers, participa en la serie de 2026 dando vida a la señora Hill, “la primera persona que muestra algo de bondad hacia Mary”, en palabras de la guionista. Incluso la directora de la serie calcó algunos planos de la producción clásica en la actual. Los homenajes no se quedan ahí, y también habrá algún guiño a El diario de Bridget Jones, cuya protagonista, al fin y al cabo, tiene también su Mr. Darcy. Aun así, la guionista destaca las diferencias que hay entre los protagonistas de Orgullo y prejuicio y los de su serie. “Lizzy y Darcy son dos personajes con confianza en sí mismos y que tienen el mundo a sus pies. En La otra hermana Bennet tenemos una mujer que no ha averiguado quién es y está constantemente intentando complacer a la gente. Para nosotros, lo importante con los hombres que llegan a su vida no era crear ningún tipo de triángulo amoroso, sino que ella aprendiera de todos”. Una de las cosas que más ha sorprendido a la guionista sobre la recepción de la serie ha sido la amplitud del público que se ha sentido vinculado a la protagonista. “Ella [Bruccoleri] y yo lo hemos comentado mucho, la cantidad de gente que ha conectado con Mary y la diversidad de esa audiencia. Incluso hombres de más de setenta años me han dicho ‘oh, dios, soy un poco Mary Bennet’. No es solo una historia sobre mujeres o ni con la que conecte solo un determinado rango de edad. Es una historia sobre la bondad y el poder transformador de la bondad en una vida joven”, reflexiona la escritora. “Mary es la heroína que necesitamos ahora. Mucha gente se ha sentido fuera del mundo, e incluso las Lizzies del mundo, los que tienen más confianza en sí mismos, saben lo que se siente en un momento de vulnerabilidad. Y además, no puedo pensar un momento en el que sea más necesaria una serie sobre la bondad y su importancia en la vida”, concluye.