NoticiaInvestigación identifica municipios con presencia de armados, altas tasas de homicidio y decenas de mesas donde un candidato obtuvo todos los votos.Elecciones presidenciales del 31 de mayo. Foto: Fiscalía15.06.2026 22:01 Actualizado: 15.06.2026 22:01
En medio de las denuncias sobre una posible influencia de grupos armados ilegales en las elecciones presidenciales, un estudio analizó el comportamiento electoral en algunos de los territorios más afectados por la violencia en Colombia y encontró una serie de patrones atípicos y que, a su juicio, ameritan investigaciones puntuales a nivel municipal y veredal.La investigación realizada por el Centro de Paz y Seguridad de la Universidad del Externado parte de una premisa: entre 2016 y 2025 se registraron 22 municipios con violencia crónica extrema, entendida como tasas de homicidio superiores a cuatro veces el promedio nacional de la década. La mayor concentración de estos casos se encuentra en Cauca, Antioquia, Valle del Cauca y Norte de Santander. Si el análisis se limita a 2025, también aparecen departamentos como Guaviare, Bolívar y Guainía.Los investigadores sostienen que la violencia extrema por sí sola no permite concluir que hubo constreñimiento electoral. Sin embargo, consideran necesario revisar con mayor detalle aquellos territorios donde coinciden presencia de grupos armados, control social, economías ilegales y resultados electorales altamente concentrados.Fiscalía en elecciones presidenciales del 31 de mayo. Foto:FiscalíaUno de los hallazgos más notorios aparece en el Cauca. Allí, siete municipios combinaron altas tasas de homicidio con amplias votaciones a favor del candidato del Pacto Histórico. En Guachené, con una tasa de 245 homicidios por cada 100.000 habitantes, obtuvo el 76,7 % de la votación. En Puerto Tejada, con una tasa de 185,6 homicidios, alcanzó el 80 %. En Villa Rica, donde la tasa fue de 177 homicidios, logró el 83 %. En Sucre, con una tasa de 163 homicidios, también obtuvo el 83 %. Mientras tanto, en Miranda, Argelia y Corinto, donde las tasas oscilaron entre 135 y 137 homicidios por cada 100.000 habitantes, el respaldo electoral estuvo entre el 74 % y el 76 %.El estudio resalta que Corinto, Argelia y Guachené presentan además fenómenos persistentes de violencia crónica durante la última década.Sin embargo, el comportamiento electoral no fue uniforme en todas las zonas afectadas por el conflicto. En Tibú, Norte de Santander, el candidato de Defensores de la Patria obtuvo el 51,7 % de la votación, frente al 31 % del Pacto Histórico. En cambio, en Teorama, también en el Catatumbo, el Pacto Histórico alcanzó el 75 % mientras Defensores de la Patria obtuvo el 16 %. Por ello, los autores concluyen que no es posible hacer generalizaciones y que cualquier hipótesis debe analizarse caso por caso.Elecciones presidenciales del pasado 31 de mayo. Foto:AFPCaucaEl estudio identifica 19 municipios del Cauca donde más del 75 % de los votantes respaldó a uno de los candidatos. Sobresalen especialmente Jambaló, Timbiquí, Toribío y Guapi, donde el apoyo al candidato del Pacto Histórico superó el 90 %.Los investigadores consideran indispensable un análisis por mesas y veredas. En Timbiquí, Toribío y Guapi encontraron 22 mesas en las que la totalidad de los votos fue para un solo candidato.En una mesa de votación en Timbiquí el total de los votos fueron por Cepeda. Foto:Cortesía.En Timbiquí fueron identificadas 11 mesas con el 100 % de la votación para el candidato del Pacto Histórico. Entre ellas aparecen Coteje (mesa 02), Chete (mesa 02), Angostura (mesa 01), El Realito (mesa 01), Guanquí (mesa 02), Brazo Corto (mesa 02), Pizares (mesa 01) y San Miguel de Infi (mesas 01 y 02).El estudio menciona que en la mesa 001 del puesto 86 de Agua Clarita votaron 192 personas y las 192 lo hicieron por el mismo candidato. En Angostura, mesa 001 del puesto 07, votaron 112 personas y la totalidad respaldó al candidato del Pacto Histórico. En Brazo Corto, mesa 002, los 30 votos depositados fueron para la misma campaña. En Bubuey, mesa 002, se registraron 55 votos para ese candidato, además de un voto nulo y uno en blanco.En Toribío, la mesa 003 de El Tablazo registró la totalidad de los votos para el candidato del Pacto Histórico. Un comportamiento similar se presentó en la mesa 003 de La Despensa, aunque allí apareció un voto nulo.En Guapi se identificaron otras 10 mesas con resultados unánimes. Entre ellas figuran Alfonso López-Balsitas, Boca de Napi, Belén, El Atajo, Llantín, Quiroga, San Agustín, San Francisco Chaure, Santa Clara y Ribe Naranjo. En Balsitas, por ejemplo, los 38 sufragios depositados favorecieron al mismo candidato.Litoral del San Juan en Chocó. Foto:Archivo.ChocóEn Chocó el estudio revisó una muestra de cuatro municipios: Medio Baudó, Litoral de San Juan, Alto Baudó y Bojayá, donde uno de los candidatos obtuvo más del 90 % de la votación. Al examinar las mesas, los investigadores encontraron 50 con resultados de votación unánime.Solo en Alto Baudó identificaron 22 mesas donde la totalidad de los sufragios fue para el candidato del Pacto Histórico. Entre ellas aparecen puestos ubicados en Santa Catalina de Catrú, Batatal, Amparradó, El Salto Río Ampora, Geandó, Guineo, Miácora, Iruto, San Francisco de Cugucho, Las Delicias, La Felicia, Río Cugucho, Yucal, Puerto Libia, Uyaba, Punto Caimito, Bellavista y Playita.En una mesa de votación en Chocó el total de los votos fueron por Cepeda. Foto:Cortesía.El informe considera especialmente relevante este municipio porque coincide con reportes recientes de afectaciones humanitarias. Cita una reseña de la JEP según la cual en junio de 2025 fueron desplazadas 80 personas pertenecientes a 30 familias por amenazas de un grupo armado irregular. Además, cerca de 1.280 habitantes permanecían confinados debido a la presencia de minas antipersonal. El estudio también identificó nueve casos similares en Bojayá, 16 en Litoral de San Juan y tres en Medio Baudó.Linares, Nariño Foto:Alcaldía de LinaresNariñoEn Nariño fueron analizados Roberto Payán, Mosquera, Magüí Payán y Francisco Pizarro. En los cuatro municipios uno de los candidatos superó el 90 % de la votación.Allí fueron encontradas 19 mesas donde la totalidad de los sufragios favoreció al candidato del Pacto Histórico. En Roberto Payán aparecen mesas ubicadas en Arteaga Limonar, Carlos Lleras, Las Lajas Pumbi, San Antonio, Trinidad, Tamaje Ignacio Gómez y Piri Paraíso.En Mosquera se identificaron casos en Gabriel Turbay, Jorge Eliécer Gaitán, Lagartera y Santa Cecilia Playa Nueva. En Magüí Payán las mesas corresponden a La Concordia, Las Lajas, La Piragua, Playón y La Loma. En Francisco Pizarro aparecen la mesa 17 de la cabecera municipal y una mesa ubicada en el puesto Hugo Belalcázar, en Lucero.El documento destaca además la presencia de grupos armados en Magüí Payán. Como referencia cita una reseña de la JEP de julio de 2025 que reportó una incursión armada atribuida a presuntos integrantes de Comuneros del Sur en la vereda Tortuga-Magaly. Según ese reporte, cuatro integrantes de ASOJUNTAS-Alto Magüí Payán fueron torturados y asesinados, mientras habitantes de 14 veredas quedaron confinados.Valle del CaucaEl análisis preliminar realizado en Valle del Cauca se concentró en Buenaventura, donde fueron instaladas 690 mesas de votación. De acuerdo con el estudio, 24 de ellas registraron una particularidad: la totalidad de los votos fue depositada a favor del candidato del Pacto Histórico.En Juntas de Yurumanguí, por ejemplo, la mesa 01 registró 222 votos y la mesa 02 otros 179. Todos fueron para el mismo candidato. También aparecen mesas ubicadas en Bajo Calima, Barcos, Calle Honda, Caracolí, El Carmen, El Pital, la Institución Francisco José de Caldas, La Concepción, La Plata, Ladrilleros, Merizalde, San Antonio, San Francisco de Naya, San Francisco Javier, San Isidro y San José de Anchicayá.El estudio sostiene que en varios municipios de Cauca, Chocó y Nariño confluyen factores similares: presencia de grupos armados como el Eln, el ‘clan del Golfo’ y diferentes disidencias de las Farc; economías ilícitas asociadas al narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando; debilidad institucional y profundas condiciones de inequidad social.“Cuando todos estos factores de riesgo confluyen y además se constata que en ciertas veredas y puestos de votación la totalidad de los votos se sufragan por un solo candidato existe una probabilidad importante de que algún grupo armado ilegal haya podido influir en la voluntad de los electores del territorio que controla”, se lee en el informe. LEA TAMBIÉN No obstante, el documento insiste en que los hallazgos no constituyen una prueba de constreñimiento electoral. Por el contrario, sostiene que solo una investigación puntual y un análisis microterritorial permitirán validar o descartar esa posibilidad.“En estos casos se requiere una investigación y un análisis puntual para validar las diferentes hipótesis y en especial tomar medidas especiales de prevención con ocasión de la segunda vuelta para las elecciones presidenciales. Sería indispensable activar mecanismos especiales de prevención como la presencia reforzada de la fuerza publica y la vigilancia especial de la Procuraduría General de la Nación y de las autoridades del sistema electoral. Desde luego en algunas poblaciones se debe ponderar el análisis y la interpretación evaluándose el impacto de procesos de diálogos como los adelantados por ejemplo con la Coordinadora Nacional del Ejercito Bolivariano en Nariño y Putumayo que en algunos casos han llevado a la reducción de la violencia”, indica el informe.Además, plantea que aún falta realizar análisis similares en otras regiones afectadas por el conflicto armado, como el Catatumbo, el Bajo Cauca antioqueño, las zonas de frontera, la Orinoquia y la Amazonia, especialmente en los corredores de Caquetá, Guainía y Guaviare.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







