La selección de Uruguay comenzó este lunes 15 de junio su aventura en la Copa Mundial del 2026 ante Arabia Saudita, torneo al que llegó después de un ciclo mundialista repleto de altibajos y con la ilusión de olvidar la dolorosa eliminación en la fase de grupos de Catar 2022, donde fue superada por los cuadros de Portugal y Corea del Sur.

El Hard Rock Stadium de Miami, Florida, con capacidad para 65 mil espectadores, dio el pistoletazo de salida a la participación de la selección charrúa, que afrontó este partido con las bajas del central del FC Barcelona, Ronald Araújo, por una lesión en el gemelo, y de Giorgian de Arrascaeta, también por problemas en las pantorrillas.

Sin embargo, el Mundial 2026 todavía no le ha servido de revancha a Uruguay respecto de Catar, torneo en el que quedó eliminada por un gol en el tiempo de descuento, dado que la Celeste empató su primer partido ante Arabia Saudita luego de pasar más de 40 minutos por debajo en el marcador frente a una selección, en teoría, inferior.

Esto se debe a que Uruguay afrontaba este Mundial con la certeza de que podía vencer a cualquier selección, después de derrotar a Brasil por primera vez en 20 años y a Argentina por primera vez como visitante durante las eliminatorias, en las que clasificó con comodidad, pero sin brillo. No obstante, la jornada dejó más dudas que certezas.