Las estafas ocurrieron durante todo el año pasado. Este domingo la Corte de Apelaciones de Valparaíso (120 kms al noroeste de Santiago) revocó de forma unánime la libertad provisoria y dejó en prisión preventiva a Natalia Álvarez Murillo, banquetera formalizada por el delito de estafa reiterada a unas 60 parejas de novios. Sin embargo, su pareja y socio en la empresa Probarte, José Galarce, no se presentó a la audiencia de formalización, por lo que actualmente se encuentra prófugo de la justicia. Según antecedentes de la investigación, la empresa captaba clientes y exigía abonos de hasta el 20% del presupuesto a sabiendas de que no contaban con la solvencia económica para prestar los servicios, y al llegar el día del matrimonio simplemente no se presentaban, forzando a los novios a buscar soluciones de último minuto. Hasta ahora, la fiscalía estima los montos defraudados en unos $120 millones de pesos (USD 135 mil). PUBLICIDADLa mayoría de estas estafas se llevaron a cabo durante todo el año pasado y una influencer rusa que participó de uno de los casamientos, con más de 200 invitados, relató en un video la experiencia. “No había mesas, ni sillas, ni comida, nada (...) Algunos fuimos a comprar comida. Otros se fueron a la casa de los padres del novio: ahí organizamos picoteo, carnes y bebidas en cuestión de minutos y la verdad lo pasamos increíble“, narró la chica. PUBLICIDAD“La empresa de banquetería era recomendada, con experiencia, pero, al parecer, decidieron cerrar y antes de hacerlo, estafar a cientos de personas (...) Es terrible, no debería pasar“, agregó. Finalmente, hizo una reflexión: “La vida se lo quita multiplicado. Y no siempre en dinero; a veces en cosas mucho más valiosas. Todo tiene un precio. Y todo se paga. La vida siempre encuentra la manera de recuperar el equilibrio”.PUBLICIDADLa mayoría de los novios improvisó un cóctel y siguieron adelante con la fiesta. Una vez estalló el escándalo, aupado por la viralización del video de la influencer rusa, Natalia Álvarez publicó una declaración pública y después cerró todas sus redes sociales. “Ese día, por circunstancias externas que interfirieron directamente en la operación y que escaparon a mi capacidad de control los servicios comprometidos no pudieron ser ejecutados (...) Si bien existieron factores que impidieron la realización de los eventos, asumo plenamente la responsabilidad que me corresponde como representante legal y dueña del servicio“, aseguró la banquetera.PUBLICIDAD“Como corresponde, se iniciará el proceso de reembolsos e indemnizaciones para todas las personas y familias afectadas. Cada caso será abordado de manera individual con el fin de garantizar un proceso justo, respetuoso y totalmente transparente. Sé que ninguna acción borrará lo sucedido, pero reitero mi compromiso total con la reparación, la verdad y la responsabilidad”, remató en esa oportunidad.