Ecuador mantiene el estado de observación y el monitoreo del Niño, fenómeno que la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) confirmó que se desarrolla en el Pacífico tropical.La reciente declaración del organismo llevó al Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN) a realizar una reunión extraordinaria para analizar la actualización de los modelos climáticos y su posible impacto en Ecuador.Carlos Perugachi, director de Oceanografía y Meteorología Marina del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) y miembro del Comité ERFEN, explicó que la evaluación internacional se basa en el comportamiento del Pacífico central, específicamente en la región Niño 3.4, donde ya se registran anomalías térmicas.Publicidad“La última publicación también se hace de acuerdo a una actualización de información técnica que es la salida de los modelos y que permite de cierta forma tener actualizadas las probabilidades con las que se podría presentar el evento y en qué meses”, indicó.Añadió que la NOAA utiliza como referencia el Índice Niño Oceánico, enfocado en el Pacífico central, debido a que desde esa región se originan las principales teleconexiones climáticas que pueden influir en países como Ecuador, Estados Unidos, Australia y otras zonas del Pacífico.El Indice Ecuatoriano del Fenómeno del Niño (IEFEN)Mientras que en Ecuador, el comité ERFEN utiliza el Índice Ecuatoriano del Fenómeno El Niño (IEFEN), que incorpora variables adicionales para determinar si corresponde declarar oficialmente un evento El Niño en el país.PublicidadPublicidadLos factores que analiza son el calentamiento en la región Niño 3.4 del Pacífico central; las condiciones en la región Niño 1+2, ubicada frente a las costas de Ecuador y Perú; y la estacionalidad, es decir, si el país atraviesa la época lluviosa o la época seca.“Cada una de estas condiciones nos da ponderables que nos permiten recomendar o no el paso al siguiente estado.”, señaló.Perugachi explicó que el promedio semanal en la región Niño 3.4 alcanza aproximadamente 0,9 °C sobre lo normal, mientras que en la región Niño 1+2 bordea los 1,9 °C de anomalía positiva.Sin embargo, el hecho de encontrarse Ecuador en temporada seca todavía impide que el IEFEN alcance los valores necesarios para recomendar la declaratoria de un evento activo.La declaratoria de NOAA y EcuadorPerugachi enfatizó que la evaluación que hace la NOAA responde a un indicador global y no implica automáticamente que Ecuador deba emitir la misma declaratoria.“Ellos tienen la potestad de hacerlo y así lo han hecho: describirlo como condiciones de niño presentes; nosotros, nuevamente, mantenemos el estado de observación como país”, puntualizó.PublicidadPerugachi indicó que el seguimiento en el país no depende únicamente del IEFEN, sino también del análisis conjunto de información atmosférica, oceanográfica, pesquera y de gestión de riesgos.“Este es uno de los insumos principales, pero no es el único.”, acotó.Monitoreo permanente y acoplamiento océano-atmósferaEl miembro del ERFEN recordó que el monitoreo del océano es permanente mediante cruceros científicos, boyas oceanográficas, un robot submarino y estaciones de observación.Para septiembre está previsto un nuevo crucero para actualizar el comportamiento del Pacífico.El funcionario del Inocar señaló que, aunque el calentamiento oceánico ya es evidente, todavía falta confirmar cómo responderá la atmósfera, un proceso conocido como acoplamiento océano-atmósfera.Si ese acoplamiento se consolida, la Zona de Convergencia Intertropical podría desplazarse y permanecer sobre la región ecuatorial, favoreciendo un incremento importante de las lluvias.“Puede ser que tengamos una declaración del Niño, pero quizás no lleguen las lluvias; lleguen otros efectos. Va a depender de qué tanto se puedan intensificar esas precipitaciones por la respuesta atmosférica”, señaló.Proyecciones futuras y estado de observaciónDe mantenerse las condiciones actuales, el comité señaló que se estima que en el país haya una evolución entre moderada y fuerte del fenómeno durante su etapa de mayor madurez, que empezaría probablemente en diciembre de 2026, mientras su intensidad final continuará definiéndose conforme avance el desarrollo del evento.Mientras tanto, se mantendrá el estado de observación y continuará actualizando semanalmente los indicadores para determinar si las condiciones evolucionan hacia una declaratoria oficial de un evento del Niño en Ecuador. (I)