Juan Carlos MerinoMadrid 15/06/2026 15:03 Actualizado a 15/06/2026 15:34 “No tenemos nada que esconder”, ha advertido la actual secretaria de organización del PSOE, Rebeca Torró, tras la reunión de la ejecutiva de Ferraz que ha presidido Pedro Sánchez este lunes –en el inicio de una semana crítica de comparecencias judiciales y parlamentarias por presuntos casos de corrupción-, y en la que ha hecho balance de una veintena de medidas adoptadas para reforzar “la transparencia y la gestión ejemplar” del partido, muchas de ellas ya aprobadas hace casi un año y otras que se ratificarán en el comité federal del próximo 27 de junio.Torró ha desvinculado a la actual dirección del PSOE –renovada en el último comité federal del 5 de julio del 2025, tras la caída de Santos Cerdán- de cualquier irregularidad. Y ha atribuido a meros “comportamientos individuales” del ex secretario de organización o la ex militante socialista Leire Díez toda posible ilegalidad ahora bajo la lupa de la investigación judicial. El partido estudia emprender acciones legales contra ambos, si se acredita con pruebas sólidas el perjuicio para el partido por su actuación.“Nadie sabe qué pasaba en el despacho de Santos Cerdán”, advierten ahora en Ferraz, sobre quien fue el máximo responsable de la organización del partido entre el 2021 y el 2025, tras haber sido el coordinador territorial del PSOE durante el mandato orgánico de José Luis Ábalos desde el 2017.¿Y cómo justifican que nadie actuara dentro del partido ante presuntos comportamientos irregulares? Porque ni los sospechaban, según alegan. “Se tiene que presuponer que un secretario de organización no tiene un comportamiento ilegal”, replican. Y en cuanto hubo meros indicios de estas conductas, fue expulsado de inmediato del partido, según defienden.Tras la fulminante caída de Santos Cerdán, Rebeca Torró tomó las riendas de la secretaría de organización del PSOE aquel 5 de julio del 2025 –en una dirección ahora colegiada y con más controles internos y externos-, pero no quiso entrar en su nuevo despacho de la planta quinta de Ferraz hasta que el ordenador y todas las pertenencias de su predecesor en el cargo fueron guardadas en cajas y selladas con la firma de varios testigos, y trasladadas al sótano de la sede de Ferraz.La propia dirección del partido entregó dichas cajas casi un año después a la unidad central operativa (UCO) de la Guardia Civil, cuando los agentes se presentaron en Ferraz el mes pasado para requerir información sobre el caso de Leire Díez. Y de su análisis salen los últimos informes de la investigación al respecto.Por eso, Torró ha asegurado ahora que la colaboración de la dirección del PSOE con la Justicia es absoluta, al ser “los primeros interesados” en que se conozca toda la verdad y se esclarezca cualquier comportamiento irregular, del que se ha desvinculado por completo. “No hay causa para imputar al PSOE”, ha advertido. “Tendrán que responder otros de las actuaciones que han realizado individualmente”, ha alegado.“Este es un partido limpio”, insisten en Ferraz, y destacan las nuevas medidas de transparencia y control de cuentas que han implementado, más allá de lo que dicta la ley de partidos. “Nos hemos sometido a un estriptis al que nunca se ha sometido ningún partido”, defienden. Y se desvinculan de cualquier comportamiento irregular de su anterior secretario de organización y de Leire Díez. “Nadie tiene nada que ver”, garantizan. “Santos tiene que explicar qué relación tiene con esa señora, que no tiene nada que ver con el PSOE”, zanjan.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997
El PSOE se desmarca de cualquier irregularidad: “Nadie sabe qué pasaba en el despacho de Santos Cerdán”
Pedro Sánchez inicia una semana crítica de comparecencias judiciales y parlamentarias con una reunión de su ejecutiva de Ferraz, que atribuye toda posible ilegalidad a “comportamientos individuales” de su anterior secretario de organización









