Este domingo 14 de junio, la noticia de que un accidente de dos helicópteros en la zona oeste de Río de Janeiro acabó con la vida del youtuber argentino Gaspar “Gaspi” Prim Díaz (23), junto con otras cinco personas, conmocionó a todo el país.Mientras que amigos y colegas lo despedían en las redes sociales, el pensamiento iba rápidamente al dolor que estaría sufriendo su familia en estos momentos.En ese sentido, resurgió una entrevista que Gaspi le había brindado a Todo pasa (Urbana Play) en noviembre del año pasado y a la que había asistido junto a su madre, Michelle, quien no pudo contener las lágrimas de emoción ni bien comenzó la nota.La mujer, madre de Francisco, Federico y Gaspar - el menor de los tres por una diferencia de 15 años -, contó que el youtuber comenzó haciendo videos a los dos: “Se sentaba con sus muñecos articulados, el Guasón, Batman y Max Steel”.A eso de los 13, Gaspi empezó a hacer videos con una cámara para mostrárselos a sus amigos y su mamá, y recién lo tomó como una carrera cuando, a los 17 años, se mudó solo a Microcentro.Michelle explicó que tenía una casa en Tigre con pileta que alquilaba para tener un mayor ingreso, pero que durante la pandemia se complicó. Por eso, ella se fue a vivir con una amiga y le propuso a su hijo alquilarle un departamento: “Al principio él no quería, pero después pudo y lo solté. El problema es que no quiso volver más”.Mientras los seguidores empezaban a crecer y crecer, su mamá comprendió la magnitud de su hijo en un momento en particular: “Le dije ‘Es terrible, ¿cómo vas a subir esto?’. Hacía preguntas locas en el Barrio Chino y le dije ‘no te preocupes, no te van a matar los fans porque te voy a matar yo antes’”.Sin embargo, en medio del éxito, Gaspi decidió dejar de subir contenido durante dos años debido al impacto que tuvo la fama en su salud mental, algo que contó en su primer cortometraje, La vuelta de Gaspi.“Ahí me pregunto qué es el éxito. Verlo en ese lugar me encanta, pero no me sorprende nada porque es muy mental. De chico, todos jugaban a la play, y él editaba botines y camisetas. A él le gustaba editar, jugar no era la meta. Le encanta eso, prende una cámara y brilla”, se sinceró Michelle, y luego agregó: “De chico me decía, ‘Yo quiero ser como Tim Burton’”.Consultado sobre por qué eligió llevar a su mamá a la nota, el youtuber reveló: “Me gusta esa idea de mostrarme con ella. Nunca estuvimos juntos en ningún lado y me parece bueno que la gente sepa que la tengo a ella, que me ama, nos amamos y está piola”.“Yo tengo más miedo, miedo de una mamá que no sabe lo que está haciendo tu hijo. De decir, ¿será que no voy a tener que bancar más sus servicios (económicos) o será que va a poder?”, se preocupó Michelle.“Vivimos mucha piel juntos, nosotros nos llevamos re bien de verdad. Tuvimos una época de mucha proximidad, de estar muy juntos y que la gente se sorprendiera cuando andaba sola porque él estaba en el colegio o en un cumpleaños”, añadió, recordando la difícil etapa familiar que los llevó a mudarse a La Serena, en Chile.Allí vivieron durante cinco años, cuando Gaspi tenía entre 8 y 13 años, a 600 metros de altura en un cerro, sin agua ni electricidad: “La pasamos muy bien, mucha piel, mucha tierra, mucha sequía. Vivimos donde podíamos, no donde queríamos porque no teníamos las posibilidades. Construimos la casa los dos. Yo era guía de turismo ahí y él venía conmigo a los guiados y me corregía. También trabajó conmigo en un vivero, mucha unión”.“Cuando él me decía que tenía un problema, yo le respondía: ‘Yo confío en vos’. Es lo que tengo como premisa como mamá, yo no soy su amiga. Soy su mamá, su guía y su inspiración. Confío plenamente en él y sé que siempre va a estar bien lo que él haga”, manifestó.Sobre su regreso a Argentina, Michelle recordó: “La promesa había sido girar por el mundo, está pendiente todavía. No teníamos a dónde volver porque mi casa de Tigre estaba tomada. Conseguí trabajo en un hogar de niños de Avellaneda y vivimos allí durante dos años. Del nacimiento a los cinco años vivimos en Tigre; de los 8 a 13 en la Serena y de los 13 a los 15 en Avellaneda en el hogar”.“Esa es la magia de las madres, que quizás en los peores momentos, que no teníamos ni donde parar y yo ni me daba cuenta. Se la bancaba toda ella”, expresó Gaspi.