SANTA FE.- En el proceso de quiebra que actualmente se encuentra la industria láctea SanCor, con sede en Sunchales, al oeste de esta provincia, los interesados no buscan quedarse con todas o algunas de las plantas de producción, hoy diezmadas como tales, sino que la puja es por la marca.En los últimos días, la atención se dirige directamente a los fríos números de la resolución del juez Marcelo Gelcich, de los Tribunales de Rafaela, que busca resolver el caso, cuando determinó que la base total de la empresa, para quien decida ofertar por el conjunto, es de US$52.100.000. Pero lo que todos subrayan es aquel renglón donde se señala que “marcas y bienes intangibles” tienen un valor de US$24.700.000.Es decir que, por su valor comercial, financiero y social intangible, el nombre de SanCor vale un 47% del resto que integra la firma y que componen la oferta; con todo lo que hay en las seis plantas que aún posee la empresa cooperativa (en las provincias de Santa Fe y Córdoba). Todo lo demás –lo dicen los asesores de los grupos económicos que están en tema- importa menos. “Lo que sí tiene valor en este proceso es la marca SanCor”, coinciden en admitir desde fuentes cercanas a los grupos interesados en este proceso de venta o liquidación.La Justicia resolvió sacar a la venta a SanCor tras decretar la quiebra